GUIJUELO 0- DEPORTIVO 0

El Depor sobrevive en Guijuelo

El Deportivo empató sin goles ante un Guijuelo que fue mejor en todos los aspectos del juego. Los blanquiazules pierden el liderato en favor del Pontevedra.

Uche Agbo, durante una jugadad el partido ante el Guijuelo.
Yuste

Tampoco el Deportivo logró ganar en la fortaleza del Guijuelo, que lleva un año sin saber lo que es perder en casa. Aunque más bien habría que decir que los coruñeses salieron vivos del fortín salmantino, porque los locales sumaron méritos para llevarse los tres puntos. Y no lo hicieron a base de contras o exprimir el juego a balón parado. Simplemente fueron mejores que los de Vázquez, que no terminan de despejar dudas respecto a su juego. Mejores en ocasiones, plan, dominio e intensidad. Un día más el Depor fue incapaz de imponer su estilo, pero un día más sumó. Eso sí, la victoria del Pontevedra ante el Salamanca les deja sin liderato, ya que los granates los igualan en la clasificación pero con mejor golaverage.

Como estaba previsto, el once de Fernando Vázquez presentó novedades, con la apuesta por dos delanteros desde el inicio por primera vez en la temporada. A la entrada de Miku junto a Beauvue y la titularidad de Borja Galán, se unieron a los regresos de Granero, Salva Ruiz y Bóveda. Desde el primer minuto las particularidades del campo del Guijuelo dejaron claro a los escépticos que juntar tres pases con criterio era una misión casi imposible, al menos para el Depor. Y es que los locales, más habituados a los secretos de su estadio, tuvieron las dos mejores oportunidades en la primera media hora, en especial una de Cristóbal Gil que se marchó fuera por poco. Los coruñeses solo amenazaron en una falta lateral directa de Salva Ruiz, pero sin lograr dominar el partido ni importunar a la defensa salmantina. De hecho, el paso de los minutos fue trasformando la igualdad en un claro dominio local, que mostraban a los herculinos cómo jugar por abajo y dominar al rival a base de ocupar bien los espacios e intensidad.

Tan mal lo vio Vázquez que en el minuto 42 sentó a Beauvue y dio entrada a Bergantiños para pasar a jugar con tres centrales en un primer tiempo en el que el plan fue patadón hacia arriba y buscar peligro en los saques de banda. O sea, la casi nada. Tampoco el paso por el vestuario le valió al Depor para encontrar la fórmula de inclinar el partido hacia su lado. Y de nuevo, el Guijuelo encontraba la forma de rondar la portería de Carlos Abad, aunque sin comprometer al meta blanquiazul. Un equipo modesto con un plan. Un equipo con cartel de favorito sin ideas y refugiado en lanzar balones hacia arriba sin criterio. Sí tuvo que emplearse a fondo Abad en el minuto 78, cuando acertó a despejar un trallazo de Pina desde fuera del área que olía a gol. Fue la última ocasión porque el triste Depor tampoco fue capaz de fabricar peligro en un día con una preocupante falta de ambición y llegada: un tiro entre los tres palos fue todo el bagaje.