BETIS-REAL MADRID

El origen del nuevo Benzema

Ha marcado cinco goles en sus últimas seis visitas al Villamarín. Y tres goles en el Pizjuán. Fue en casa del Betis donde sufrió la lesión en la mano que le ha traído suerte.

Benzema, tras marcar en la 2019-20 en casa del Betis.
REUTERS

Para Benzema, Sevilla tiene un color especial. Más desde el 13 de enero de 2019, día en que el Real Madrid visitó al Betis en Liga, aún con Solari en el banquillo. Con 0-1 en el marcador y el descanso a segundos de distancia, Benzema cayó al suelo tras una disputa con Bartra y, en su intento por amortiguar el golpe con sus manos, se fracturó el meñique derecho. No saltó en la segunda parte y el Madrid lo pasó mal, aunque terminó ganando 1-2, con gol decisivo del exbético Dani Ceballos.

Fue una temporada que acabó en desastre y ya por entonces tenía muy mal color, de ahí que Benzema eligiese evitar el quirófano y la posterior convalecencia. Se le diseñó una férula protectora a medida y, con un aparatoso vendaje, sólo se perdió un duelo copero ante el Leganés. Lo que siguió fueron 14 goles en los siguientes 17 partidos de Liga que disputó y un verano en el que, pudiendo operarse, Benzema prefirió tampoco hacerlo esta vez. Entre el consejo médico y la cábala, el ‘9’ del Madrid vio en aquel incidente en el Villamarín un claro giro en el guion de su carrera a su favor. Y hasta hoy, sigue ese meñique sin operar y el delantero celebrando dianas, esparadrapo en mano.

Aquel 13 de enero de 2019 no vio puerta Benzema en el feudo bético, la única vez en sus últimas seis visitas, en las que ha marcado cinco goles. El último, el curso pasado, en el duelo previo al confinamiento; no evitó la derrota por 2-1, y aquella herida generó la combustión de la que saldría el pacto para levantar la Liga 34, una vez que volvió a rodar el balón. Hasta ocho goles le ha hecho Karim al Betis; sólo a seis equipos ha castigado más veces, con el Granada en cabeza (12).

En Sevilla, Benzema no atiende a colores. Disfruta en Heliópolis y lo hace también en Nervión, donde ha marcado menos (tres goles), pero con gran recuerdo. El último, hace poco más de un año, el 22 de septiembre de 2019, para dar los tres puntos al Madrid de cabeza (0-1). Antes, dos dianas coperas de factura bellísima, tras jugadas personales: en semifinales de la 2010-11 y en octavos de la 2016-17.

El Madrid añora los goles de Benzema

El Real Madrid necesita los goles de Benzema como el comer. Así fue ya la temporada pasada y también la anterior, las dos en las que los blancos se han tenido que apañar sin el jugador que llevaba gran parte del peso goleador blanco: Cristiano Ronaldo. En la Liga 2019-20, el Madrid se proclamó campeón con 70 goles a favor, de los cuales 21 fueron obra del francés; el 30%, un porcentaje similar al que solía protagonizar el portugués, si bien él solía superar con creces esa cantidad de goles y el Madrid en general era también una máquina mejor engrasada en ataque.

Pero Cristiano ya no está y Benzema es lo mejor que el Madrid tiene para hacer daño al rival, como demuestran sus 57 goles en las dos últimas temporadas. En Anoeta, en la primera jornada de LaLiga, el francés se fue de vacío, como el resto del Madrid (0-0), pero lo intentó: remató hasta cuatro veces, dos a puerta, y estuvo cerca de inaugurar el marcador. En el único amistoso de pretemporada que los blancos han disputado, ante el Getafe en Valdebebas, Benzema anotó cuatro de los seis tantos madridistas; no pudo replicar ese buen momento de forma días después, ante la Real.