ATLÉTICO DE MADRID

Diogo Jota, de no debutar en el Atleti a costar 50M€ al Liverpool

El portugués fichó como una gran promesa en 2016 por 8 millones, pero se quedó en el Wolverhampton dos años después a cambio de 12.

Diogo Jota con el Atlético y con el Liverpool.
AS

EI Atlético siempre está atento en busca de jóvenes promesas que puedan reforzar el equipo mirando al futuro. Así recientemente llegaron Renan Lodi de Brasil o João Félix de Portugal y estuvieron a punto de hacerlo Lautaro Martínez y Bruno Guimaraes.

Durante el verano de 2016, el club rojiblanco se lanzó a por el fichaje de una perla que despuntaba en el Paços de Ferreira: su nombre era Diogo Jota y el Atlético pagaba ocho millones para adelantarse al Oporto y principalmente al Benfica en su afán por hacerse con sus servicios. Con 19 años y en su primera temporada completa en el primer equipo había hecho 14 goles en 35 partidos partiendo desde la banda izquierda, a pierna cambiada y con una fantástica capacidad para entrar en diagonal por el medio y definir ante el portero con su velocidad e inteligencia a la hora de tirar los desmarques. Un futbolista al que, además de en su nacionalidad, se le veían ciertas características futbolísticas similares a las de Simao, que tan buenos años dejó en el Atlético.

Sin embargo, su llegada al club coincidía con la de Nico Gaitán, firmado desde el propio Benfica y del que se esperaba que cubriese el enorme agujero de jugador técnico partiendo desde banda que había dejado Arda Turan un año antes. El argentino era un deseo expreso de Simeone y había maravillado en el Vicente Calderón como visitante. Además, Carrasco también partía desde esa posición, por lo que dos jugadores contrastados complicaban la presencia de Diogo Jota en la plantilla.

Diogo Jota celebra su gol con el Atlético al Crotone.

Explosión en el Wolverhampton

El portugués llevó a cabo la pretemporada, dejando destellos de calidad y un gol contra el Crotone italiano antes de salir cedido al Oporto. Ahí inició su relación con el que ha acabado siendo su gran valedor desde el banquillo, un Nuno que desde el primer día vio grandes cualidades en él. Tras aprovechar su primera cesión (8 goles en 38 partidos), el técnico, que había sido cesado del Oporto, pidió expresamente su incorporación al Wolverhampton en su nuevo proyecto en busca del ascenso a la Premier League. Ahí se destapó con 18 goles capitales para subir de categoría y los Wolves se quedaron con sus servicios en propiedad pagando al Atlético 12 millones, un 50% más de lo que había valido al club rojiblanco sin llegar a debutar y cuando no había jugado en la primera división inglesa.

Pero su evolución ha sido imparable. En un equipo donde también están Jonny, otro que no debutó pese a fichar por el Atlético y Raúl Jiménez, que si de rojiblanco hizo solo un gol la temporada pasada anotó 27, encontró su lugar de confort. Un Jota que, sin participar en exceso en el juego, es determinante en los metros finales y la temporada pasada anotó 16 goles en 3.060 minutos que le han servido para convertirse en un fijo con la selección, donde a sus 23 años se estrenó como goleador el mismo día que João Félix (ante Croacia por 4-1) y a firmar por el Liverpool. Klopp ha visto en Jota el recambio perfecto para Mané, Salah o Firmino, cualquiera de los tres de arriba y los campeones de la Premier no han dudado en desembolsar 50 millones por un jugador que, pese a que fue dos años del Atlético, nunca tuvo la oportunidad de demostrar sus cualidades sobre el césped.