BARCELONA

La situación de la plantilla: Sergi Roberto en la rampa de salida

El canterano jugó un partido para olvidar contra el Bayern, pero el Manchester City le pretende y el Barça está dispuesto a venderlo, como a buena parte de la plantilla.

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Ter Stegen. 2022. Cláusula 180. Quiere ser el portero mejor pagado, pero después del ocho del Bayern es más difícil. Su relación en el vestuario no es fácil. Importante, no intocable.

Neto. 2023. 200 millones. No cuenta. El Barça intentará sacar algún dinero por él después de la operación de ingeniería financiera que hizo con Cillessen y el Valencia el curso pasado.

Semedo. 2022. 100 millones. Retratado en Roma por Manolas, y en Lisboa por Alphonso Davies, estaba en negociaciones para mejorar el contrato pero vuelve a ser transferible.

Piqué. 2022. 500 millones. Se ha ofrecido para marcharse. Es una de las vacas sagradas que mantienen el nivel, pero por su carácter no estará por estar. Un caso interesante.

Busquets. 2023. 500 millones. Superado en Europa en los últimos años, el club considera que ha llegado su momento. Un caso delicado porque no tiene previsto regalar su contrato.

Arthur. 2024. 400 millones. Ha formado parte de la plantilla del Barça este curso pero ya está vendido a la Juventus de Turín por 72 millones de euros más diez en variables.

Luis Suárez. 2021. 200 millones. El Barça cree que ha llegado el momento de su adiós pese a que es de los pocos que ha dado la cara lejos del Camp Nou esta temporada. Un blanco fácil.

Dembélé. 2022. 400 millones. Lleva tres años lesionado. No juega desde el pasado mes de noviembre. Una rémora. El Barça quiere quitárselo de encima. No tiene ofertas ni se esperan.

Messi. 2021. 700 millones. Un dios para la afición, pero ya hay voces que reclaman que interprete un papel secundario y de acompañante en la renovación del equipo.

Lenglet. 2023. 300 millones. En Lisboa volvió a demostrar que puede ser un buen central de recambio, pero no titular en el Barça. Un jugador de rotación y buen profesional. Seguirá.

Griezmann. 2024. 800 millones. Su primer año ha sido decepcionante. Nadie entiende qué razones futbolísticas le trajeron cuando su posición es la que ocupa Messi. Futuro en el aire.

Jordi Alba. 2024. 500 millones. Bartomeu sucumbió a las presiones del entorno y le firmó un contrato interminable de cinco años. El club quiere prescindir de él y fichar un lateral más físico.

De Jong. 2024. 400 millones. Decepcionante primer curso. Jugaba a cámara rápida en el Ajax y ha tenido que acoplarse a la cámara lenta del Barça. Sería una pena perder tanto talento.

Arturo Vidal. 2021. 300 millones. Un jugador esforzado y un competidor que también ha cumplido un ciclo. El Barça necesita un reciclaje y para él también es el momento de cambiar de aires.

Rakitic. 2021. 125 millones. Se desconectó del equipo este verano y, aunque ha hecho intentos, ya no entró en buena dinámica. Otro futbolista que ha cumplido un ciclo en el Barça.

Umtiti. 2023. 500 millones. Otro de los grandes errores de Bartomeu, que le quiso renovar a cualquier precio aunque sabía que estaba lesionado en la rodilla izquierda. Saldrá en verano.

Junior. 2024. 200 millones. No ha habido manera de saber si tiene o no nivel para el Barça. Con Alba jugando casi por decreto, ha tenido que conformarse con un papel de comparsa.

Ansu Fati. 2022. 170 millones. La gran esperanza del Barça. Jugador con un talento distinto: tiene desborde, talento y gol. Sólo el contexto puede estropear una joya de este nivel.

Riqui Puig. 2021. 100 millones. Una de las pocas buenas noticias del final de temporada. Se ha ganado un puesto en la primera plantilla. Ahora falta que un técnico se lo crea.

Aleñá. 2022. 75 millones. Su cesión en el Betis ha resultado un fiasco. No jugó con Rubi y tampoco con Alexis. El Barça no sabe muy bien qué hacer con él: venderlo o cederlo.

LOS NUEVOS

Pjanic. 2024. 400 millones. El bosnio es una garantía en la medular, pero en la actual dinámica del Barça nada parece seguro. Podría contaminarse de un equipo en decadencia.

Trincao. 2025. 500 millones. Aparentemente, un extremo con desborde y gol. Buena zurda. No está medido en competiciones de élite y puede tener por delante a Messi y Dembélé.

Pedri. 2022. 100 millones. Su futuro pasa por una cesión. Dejarlo en la primera plantilla con 17 años en este contexto sería un error de base. Aunque en este Barça todo es posible.

Matheus. 2025. 300 millones. No se ha sabido de él en Valladolid y jugó muy poco en su anterior club, el Palmeiras. Difícil pensar que jugará en el Barça la próxima temporada.