ITALIA

La Roma toca fondo

El balance de cuentas es realmente complicado. Cuadran números para cerrar fichajes gratis. Zaniolo no es intocable aunque si dificil. La Juve pregunta por él.

La Roma toca fondo
MURAD SEZER REUTERS

La Roma atraviesa un momento complicado. Los giallorossi vieron como la venta se paralizaba a causa del coronavirus. Dan Friedkin, que ya tenía el acuerdo cerrado, no cerró la adquisición del club que sigue en manos de Palotta y con unas cuentas algo complicadas. Desde Italia, los números asustan con un balance negativo de 126 milloenes de euros y una deuda que alcanza casi los 300, mientras los ingresos se desploman a causa del parón del fútbol por la pandemia. La clasificación para la Champions aparece como un salvavidas. El Atalanta está a tres puntos y este tramo final apunta a clave.

Dentro de ese reajuste de cuentas, como ya informó AS, aparece el nombre de Pedro. El canario acaba contrato con el Chelsea y lo tiene cerrado con la Roma que va a quitarse lastre con Perotti, más veterano, y dos apuestas que no han dado el rendimiento esperado como Justin Kluivert y Ünder.

Aunque primero se optará por ventas necesarias, el nombre de Nicolo Zaniolo ya ha salido a la palestra. El director deportivo romanista, Gianluca Petrachi, no pudo asegurar su continuidad al cien por cien aunque si la voluntad de que se quede. "Haremos todo lo posible por mantener a Zaniolo. Es la línea a seguir pero el mercado nos enfrentará a muchas situaciones", aseguró en Sky Sports. La hinchada se puso tensa por la posible marcha del crack y hay motivos para pensarlo.

Mientras el Inter, su antiguo club, se descartó públicamente a través de Beppe Marotta, su director deportivo, para una posible recompra, la Juventus si mueve ficha para intentar hacerse con el futbolista de Massa. Según Tuttosport, Fabio Paratici, dueño de la parcela deportiva juventina, ya ha recibido el primer 'no' de la Roma ante una posible salida de Zaniolo, porque si venden no será a cualquier precio.

Este diario turinés asegura que si la Roma se planteará venderlo, exigirán 60 millones de euros y no aceptarán ningún tipo de trueque o rebaja. Con el futbolista ya tasado, los romanistas ponen precio a su joya, a la que no quiere soltar a pesar de lo acuciante de la situación económica.