ATHLETIC

Raúl García: "No me gusta pasar por los sitios siendo uno más"

Llegó a Bilbao con reticencias por parte de una afición que recordaba su alma guerrera cuando vestía los colores del Atlético, pero se ha ganado a la platea con su coraje.

Raúl García: "No me gusta pasar por los sitios siendo uno más"
AIOL DIARIO AS

Raúl García (Pamplona, 33 años) es un absoluto líder allá por donde va, aunque siempre ha sabido evitar un foco excesivo. 'Rulo' marca la ambición del vestuario del Athletic en estos momentos. Ha alcanzado el reconocimiento que tuvo en el Atlético y espera culminar su obra ganando la Copa cuando esta llegue.

Es hogareño, pero un tipo como usted al que le encanta el día a día y pasar horas en Lezama ¿le resulta un tormento estar entre cuatro paredes?

Sí. Es una situación muy dura para todos y a mí sí se me está haciendo duro estar entre cuatro paredes, entrenando e incluso haciendo más que cuando vas a Lezama, porque no competir te hace bajar el nivel físico que teníamos. Es lo que nos ha tocado vivir y tratamos de llevarlo de la mejor manera posible.

Decía hace unos días que hablar de la Copa es egoísta, pero el fútbol es una pequeña válvula de escape en estos tiempos.

Hablamos de un tema de salud, la prioridad es eso. Nuestro trabajo no es más importante que el de cualquier otro. Ahora mismo no hay que hablar de fechas.

¿Ve una final sin gente y sin Aduriz?

No veo una final sin público. Me ha tocado jugar dos veces sin gente y es como si no fuera fútbol. Hay jugadores que si se aplaza todo no van a estar, pero hay que priorizar el respeto a la sociedad.

¿Qué partidos jugó sin público?

En Turquía, un partido europeo y en el Calderón, en uno de Champions.

¿Y lo de Adu?

No me gustaría. La Copa siempre nos ha hecho una ilusión especial y sería la guinda a su carrera. Prefiero que esté, porque se lo merece y sería bonito para todos.

Decidieron bajarse el sueldo. Una medida necesaria.

No tenemos la obligación de hacer la rebaja, porque hay un contrato, pero somos conscientes de la situación en que vivimos. Cuando se mete a los futbolistas en el saco de que viven en una burbuja o ese tipo de comentarios, no me gusta, porque no es cierto. Habrá gente como en cualquier otro trabajo que no valora las cosas, pero no es solo algo específico del fútbol. Era una situación entendible en la que todos teníamos que arrimar el hombro y no solo por el club, sino también por los trabajadores que están en él y la sociedad en sí. Necesitamos de buenos ejemplos para que la gente esté más positiva.

Suele remarcar lo de la burbuja. No le gusta la exposición pública. ¡Ni tampoco verse en el campo! ¿Por si no se reconoce?

¡Nooo! El que me conoce sabe que soy muy diferente en el campo y fuera. Soy una persona muy competitiva, me gusta ganar y no me va ese papel de protestar, esa etiqueta que tengo. Soy consciente de lo importante que es el día a día, el cuidar a cualquier empleado que está conmigo, a las personas con las que tengo que tratar. No vivo en una burbuja, tengo la suerte y me lo he sudado poder tener un trabajo como el que tengo con una remuneración como la que hay, pero no vivo abstraído de todos los problemas porque mi familia, mis amigos y gente cercana lo viven día a día.

¿Le gusta que le paren por la calle? Es un peaje que debe pagar pese a su timidez.

Sí, por supuesto. La fama y que te reconozcan por la calle es el mayor veneno del fútbol. Hay muchos ejemplos de futbolistas con esa imagen y se le pone la etiqueta al futbolista, pero la mayoría somos ajenos a eso. Nos gusta que la gente nos diga cosas cuando hacemos las cosas bien y aceptamos que nos critiquen cuando van mal, pero cuando no has vivido la situación de este lado en el que se juzga todo lo que haces, no se entiende mucho esa pérdida de intimidad. Es lo que menos me gusta del fútbol. Me gusta que me feliciten o me hagan una crítica constructiva.

Sabe que algunos hablarán bien de usted y otros, mal. ¿Qué les diría a estos últimos?

Me gusta la gente que tiene una opinión contraria a lo que yo pienso, me encanta hablar con ellos. Me sirve. De eso nunca me he quejado. Somos un punto de comentario fácil y eso sí me molesta más.

Algunos ponían el grito en el cielo cuando llegó a Bilbao y ahora hay consenso sobre el acierto del fichaje.

Yo no tenía duda de ello. Sé cómo soy, desde pequeño me han inculcado que todo se consigue con esfuerzo y sacrificio, y a partir de esa base, todo va viniendo. Puede gustar más o menos cómo juego, pero no hay duda de que pongo lo que tengo. En los equipos en los que he estado, todo el mundo habla de esa faceta. No me considero ni más ni menos que nadie, sencillamente lo que tengo, lo pongo al servicio del club en el que estoy.

¿Le sorprendió las preguntas sobre si era anti-Athletic cuando llegó?

¿Y ficho siendo 'anti'? No tiene lógica. Un compañero dijo que en el fútbol se le da normalidad a cosas que no son normales. Muchos comentarios no tienen ninguna base y se dan como ciertos. No tienes por dónde cogerlo. Soy una persona leal, independientemente de si les están viendo o no, creo que es lo que mejor me define.

Decía al llegar que su reto era ganarse en el Athletic el respeto que se ganó en el Atlético. ¿Prueba superada?

Sí, por el hecho de sentirme muy importante en el vestuario y el club. Desde que empecé, siempre ha sido algo importante que he tenido ahí. No me gusta pasar por los sitios siendo uno más. Para eso hay que trabajarlo, salir de una situación de confort, que es lo más complicado, porque muchas veces no quieres arriesgar y cambiar porque estás bien… Venía a un club en el que la exigencia iba a ser máxima y la confianza que tenía en lo que hago me impulsaba a querer conseguir lo que tengo.

Ha nacido para ser un líder.

Nunca me ha gustado hablar de líderes. Intento aportar lo que tengo y, más ahora con la experiencia adquirida, orientar un poco a la gente, pero eso no quiere decir que hay que hacer lo que yo piense o repetir cómo actúe. Desde que empecé me he considerado una persona muy madura, con las ideas bien claras, y eso me ha hecho ir por un camino en el que creo que se están dando buenos frutos.

Será un referente entonces de los Sancet y Villalibre. ¿Cuál ha sido el suyo?

Me he fijado mucho en Patxi Puñal, siempre lo he dicho. Era lo que yo buscaba. Una persona trabajadora, implicada, que siempre estaba para ayudar al grupo, nunca con una mala palabra. Eso es lo que he vivido en casa, una familia con su trabajo pero que no andaba holgada para regalar nada. Eso es en lo que me he fijado en mis referentes. Te gusta estar cerca de gente con el perfil de Gurpegui, y aprender…

¿Es un ogro en el campo y un santo fuera? Sabe mejor que nadie la frontera entre un jugador supercompetitivo y uno sucio.

Sí. Ni los malos somos tan malos ni los buenos son tan buenos. Si llevo tantos años de carrera y nunca me han expulsado por protestar, habría que pensar por qué. Nunca he escondido que soy un jugador de choque, pero jamás tengo la intención de pasar esa línea, hay que tenerlo claro.

Con los años lo controla todo. Hasta parece que estudia a árbitros y rivales, cómo actuar y hasta dónde puede llegar con cada uno.

Cada árbitro y cada jugador somos de una manera y nos adaptarnos. Soy consciente de lo que puedo hacer y lo que no. No te va a decir ningún árbitro que le he faltado al respeto, sí te dirán que he sido pesado. Los conozco. Ellos también saben cómo somos nosotros.

Es un perfil de jugador como Costa. Si están en tu equipo los amas y si están en el de enfrente, los odias.

Eso pasa porque das rendimiento y Diego es el mismo caso. El que no lo conoce parece que no lo pueden ni ver y cuando tienes el trato que tengo yo con él, es un trozo de pan. Compite y quiere ganar, eso es independiente.

¿Le gusta el papel de falso nueve por estar cerca del gol?

Por estar jugando, debo tener un respeto a mis compañeros que no lo hacen. Quejarme de estar ahí sería injusto en todos los sentidos. No es la posición donde más cómodo me voy a sentir pero estoy a la orden de un entrenador que me exige ciertas cosas y cuando me pone ahí, lo voy a intentar hacer de la mejor manera, independientemente de si creo que me favorece más o menos.

El otro día dijo Azpilicueta que no pierde de vista a Osasuna. ¿Qué tiene ese club que todos quieren volver? Nunca cierran esa puerta. ¿O usted quiere acabar en Bilbao?

El fútbol cuando das una opinión parece que tienes que estar en contra de lo otro. En los tres clubes en los que he estado me he sentido superquerido y he intentado devolver de la mejor manera posible todo el cariño deportivo y personal que me han dado. Osasuna me lo ha dado todo. Independientemente de que esté en el Athletic, no se me ocurriría hablar mal porque no tengo ni motivos ni tendría sentido por quedar bien aquí. Soy una persona agradecida y a Osasuna quiero que le vaya bien, esté o no. No hay que hablar de retiradas. Si dices que retiras aquí o allí parece que hablas mal del otro lado.