ECUADOR

El destituido Francisco Egas defiende su presidencia

Francisco Egas, destituido como presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), aseguró este domingo que defenderá su cargo ante los organismos correspondientes.

Francisco Egas, destituido como presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF)

Francisco Egas, destituido como presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), aseguró este domingo que defenderá su cargo ante los organismos correspondientes y no descartó llevar su caso a los tribunales.

Egas, destituido por la mayoría del Directorio de la FEF, que encargó la presidencia a Jaime Estrada, dijo que mañana mismo enviará su queja a organismos internacionales como la FIFA.

A través de una rueda de prensa virtual, Egas aseguró que defenderá ante los organismos correspondientes su elección como presidente de la FEF y no descartó "iniciar acciones legales, porque es una acto para acciones punibles" contra los seis integrantes del Directorio que le destituyeron.

"Mañana enviaremos toda la documentación y los argumentos legales a las entidades correspondientes, no estaremos pidiendo favores a la Secretaría del Deporte, a la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) y a la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA), pediremos que hagan respetar las normas", expresó.

El directivo aceptó que hubo un exceso en el monto del contrato que preparó para la contratación del cuerpo técnico que comanda el hispano-holandés Jordi Cruyff y también del secretario general de la FEF, el argentino Gustavo Silikovich.

Según la FEF, esa fue una de las causas para su separación del cargo, al considerar que Egas "no respetó una resolución del Directorio que le dio el aval para contratar al director deportivo, el español Antonio Cordón, y el cuerpo técnico, hasta por cuatro millones y él extendió la cifra a seis millones".

También reconoció que no hubo reducción del salario de Cruyff, sino una reestructuración, otra de las razones por las que fue sancionado por el Directorio.

"Efectivamente hubo una reestructuración como medida para encontrar una solución al momento crítico por los meses de marzo, abril, mayo, junio y julio, pues el otro 70 por ciento se lo seguía negociando; pero habíamos logrado una muy buena negociación, que reducía los gastos por 1.300.000 dólares", indicó Egas.

Seguramente, dijo, "faltó comunicación de mi parte, pudo ser mi error, porque me dediqué a trabajar en buscar soluciones en una institución que la tomamos prácticamente quebrada, que gastaba en forma exagerada".

Lamentó asimismo que dentro del Estatuto que rige el fútbol ecuatoriano, "tengan los mismos derechos los clubes aficionados y las Asociaciones, que los clubes profesionales", en cuanto a las normas para la destitución de un dirigente.

Sin embargo, recordó que "por disposición de la FIFA se está tramitando su reforma, que ojalá esté lista hasta antes de las próximas elecciones".

Por eso, "seguiré siendo presidente hasta que alguno de los organismos competentes me diga que ya no soy presidente. Para sacar hoy a un presidente con los Estatutos que ha reformado la FIFA se necesita entre un 80 y 90 por ciento de los votos en un Congresos de fútbol", alentó el destituido Egas