REAL MADRID

El Madrid, a ganar sin subirse siquiera al autobús…

El Madrid tendría una ventaja en la vuelta a la competición: al jugar en el Di Stéfano irán andando desde La Residencia, donde estarán concentrados.

El Madrid, a ganar sin subirse siquiera al autobús…
JUAN AGUADO

A la espera de conocer cuándo regresará exactamente el fútbol a nuestro país, y menos tras la decisión de Sanidad de aplazar los test que iban a pasar los equipos de LaLiga a partir de esta próxima semana, lo seguro es que el Real Madrid posee una infraestructura privilegiada que le permitirá ese retorno a la normalidad con más garantías y comodidad que muchos de los otros clubes con los que comparte Campeonato. Especialmente para los partidos que juegue en casa, dado que al haber elegido hacerlo en el estadio Alfredo Di Stéfano eso facilitará mucho la logística.

Como todo es sabido una de las grandes preocupaciones de los jugadores y cuerpos técnicos es cómo podrán estar seguros de que en los hoteles de concentración se dan las condiciones para alejarse lo máximo posible del factor de contagio. Los contactos e interacciones con empleados del hotel, la cocina, el restaurante, zonas comunes… Y luego añadan el autobús para desplazarse al campo, los aviones de regreso, etc. Situaciones que difícilmente puede controlar un club ante la indetectabilidad del COVID-19.

El equipo de Zidane tiene al menos un respiro para los encuentros como local. Eso es gracias a la impresionante Residencia para el Primer Equipo que se inauguró el 13 de julio de 2013. Allí está todo testado y controlado, y con la ventaja añadida de que los jugadores podrán ir incluso caminando al Di Stéfano al estar el campo muy cerca de donde permanecerán concentrados antes de los seis partidos de Liga que restan por disputarse. El Madrid no necesitará siquiera ganar sin bajarse del autobús, como se suele decir, es que directamente ni tendrá que subirse al autobús.

La Residencia, con una extensión de 8.300 metros cuadrados y tres plantas edificadas, es el lugar elegido por el Madrid si finalmente los clubes se ven obligados a permanecer dos semanas concentrados antes del reinicio de LaLiga. Allí hay 57 habitaciones individuales para jugadores y cuerpo técnico, de 42 metros cuadrados cada una y con huella digitalizada para acceder. Además, en la planta baja poseen una piscina climatizada de 20 metros de largo y 10 de ancho. En el restaurante propio, con capacidad para 52 comensales, el Madrid tiene contratado un servicio de catering y de cocineros propios que controlarán la higiene de los alimentos y la garantía de que los futbolistas reciban todo en perfecto estado.

Las zonas comunes harán menos pesada la concentración. Un cine con 43 plazas (aunque el protocolo del coronavirus hará que sólo puedan estar en grupos reducidos y espaciados) y una imponente Sala de Juegos con billar, futbolines, dardos, ping pong, consolas, dos simuladores de Fórmula 1, ajedrez, parchís, dominó y una Biblioteca Tecnológica con varios ordenadores. Hasta hay en las paredes imágenes icónicas como el golazo de volea de Zidane en Glasgow o la primar ficha de Puskas como jugador del Madrid. Esto hará que la futura concentración de los hombres de Zizou (posiblemente para finales de mayo y primeros de junio) se sientan como en casa… sin estar en casa.