ATLÉTICO

"¿Público en el Liverpool-Atleti? Era correcto en ese momento"

El Gobierno británico defiende que se permitiera la entrada de los aficionados al partido en Anfield del 11 de marzo. "Tomamos la decisión correcta en el momento adecuado".

Siguen las vueltas alrededor del Liverpool-Atlético. Las últimas provenientes del mismo lugar: el Gobierno de Reino Unido. Pero, si ayer la asesora científica adjunta del ministerio de Defensa del Gobierno británico, Angela McLean, volvía a criticar por enésima vez el desplazamiento de 3.000 hinchas rojiblancos de Madrid a Anfield para vivir el partido de la vuelta de octavos de final de la Champions en directo (la capacidad del estadio es para 54.000 espectadores), las últimas declaraciones son todo lo contrario. Salen en defensa precisamente de eso. De que hubiese público en las gradas de aquel partido el 11 de marzo

"Era la decisión correcta en ese momento basada en el asesoramiento científico que se brindó", defendió el canciller del a Hacienda del Gobierno de Boris Johnson, Rishi Sunak, en la sesión de control diaria. "En cada etapa de esta crisis, nos hemos guiado por el asesoramiento científico y hemos tomado la decisión correcta en el momento adecuado", añadió. "Es importante que eso sea lo que hacemos. A menudo hay un mal momento para implementar ciertas medidas, pensando en la sostenibilidad y todo lo demás. En todas las partes de este problema, hemos sido guiados por la ciencia, guiados para tomar las decisiones correctas en el momento correcto y yo defiendo eso”, justificó.

Lanza a favor del partido

Y también tuvo réplica para McLean, cuyas declaraciones ("Será interesante ver la relación entre la difusión del virus y el Liverpool-Atlético") van en consonancia con las que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, calificó "de error" haber permitido ese desplazamiento masivo desde Madrid. "La pregunta que se ha planteado debe ponerse en el contexto de la política general en ese momento”, deslizó Sunak. "Cuando la vida normal estaba en marcha, ir a un partido de fútbol no era un riesgo adicional particularmente grande", sentenció. Entonces, 11 de marzo no sonaba como lo hace ahora: a temeridad.