PRIMERA IBERDROLA | DEPORTIVO

El 'speaker' Manu Sánchez

El entrenador del Depor, equipo revelación de la Primera Iberdrola, se ha convertido en binguero y pinchadiscos para animar la cuarentena a sus vecinos.

Manu Sánche, entrenador del Deportivo, junto a su perro, Oso.

La vida de Manu Sánchez ha cambiado por completo en esta cuarentena. El entrenador del Deportivo ha pasado de dirigir un banquillo a ser el animador oficial de su vecindario. "La idea surgió con los aplausos a los sanitarios. Yo empecé a poner canciones con un altavoz, que curiosamente es el que utilizábamos en el Depor cuando ascendimos a Primera. A la gente le gustó y puse un cartel donde se tira la basura con un correo electrónico para sugerencias. Y, así, empezó el show (risas)", explica el técnico gallego en una entrevista con AS, en la que destaca la gran unidad que se ha generado en su urbanización en estos días: "Estoy conociendo los nombres e incluso los cumpleaños de vecinos a los que ni conocía. Esto nos humaniza más a todos".

Pero, la cosa no quedó ahí. El entrenador del Depor echó mano del ingenio y sumó a su labor de DJ la de binguero, organizando bingos comunitarios cada sábado. Así, Manu Sánchez comenzó a aprovechar las salidas para pasear a su perro, Oso, para repartir los cartones y los premios. "Busqué algo con lo que entretener a niños y mayores. Los vecinos se apuntan mediante el correo electrónico o por WhatsApp y yo dejo los cartones en el buzón. En el bingo me voy enterando de las líneas y demás por el boca a boca. Incluso como a la calle de abajo no llego, hago videollamada con un vecino para que cante él los números allí con otro altavoz. Hemos llegado a ser 34 casas jugando al bingo", explica Manu, que ofrece como premios "pines, pulseras, llaveros, bufandas o camisetas del Deportivo".

Un bingo muy deportivista que ha tenido algún infiltrado. Sánchez relata una anécdota de un vecino al que vio con unas zapatillas del Barça tras dejarle su premio en la puerta. "Estoy deportivizando a la gente", bromea el entrenador coruñés, que tampoco pierde la originalidad en el vestuario del Depor. "He ideado varios retos como una coreografía para bailar todos. También quedamos a desayunar juntos", declara Manu, que lamenta que la temporada vaya a darse por concluida.

"A mí que termine la competición así no me parece justo para nadie, pero hay que entender que es algo de fuerza mayor", opina Manu de un año que señala como "inolvidable e irrepetible" y en el que le queda la "espinita clavada" de la eliminatoria copera en cuartos ante el Barça. En aquel partido, el cuadro blanquiazul fue noqueado con un gol a doce segundos de concluir la prórroga. "Me da igual quedar eliminado, pero las jugadoras se merecían los penaltis", destaca el técnico gallego, que ha demostrado un gran nivel dentro y fuera de los campos. Lejos de ellos, ahora hace la vida más amena a mucha gente, mientras se soluciona esta crisis sanitaria.

Un entrenador con la filosofía de Arsenio Iglesias

Manu Sánchez apunta como referentes a Arsenio Iglesias y a Luis Aragonés. "Me crié viendo a Arsenio Iglesias en el Depor. Cogí ciertas cosas de él, como la cercanía que tenía con el equipo. Yo intento promover eso porque es el recuerdo más bonito que tengo de admirar a un equipo. Me gustan los entrenadores que sienten y que trasmiten como Luis Aragonés", afirma el de A Coruña, que dirige todos sus partidos desde el banquillo con pantalones cortos. "Fue algo que busqué para poder llegar a las jugadoras. Yo les decía que si ellas pasaban frío, yo también", comenta Sánchez, que se muestra muy agradecido con el apoyo del Deportivo.

"El club le ha dado al femenino un tratamiento de primer equipo, incluso en Segunda", declara, tras contar que nunca se planteó ser entrenador. Fue algo que le llegó tras sufrir como futbolista un hundimiento craneal en un lance de juego. "Soy entrenador por aquel fatídico día. A raíz de aquello surgió esta pasión, que encima está relacionada con el Depor. No cambiaría aquel accidente", cuenta. Y subraya que su sueño, como herculino de cuna que es, ya lo cumplió con el hecho de "representar al Deportivo". "Todo lo que me venga es un añadido", sentencia el técnico.