NÁPOLES - BARCELONA

El Nápoles-Barça será el partido más caro en la historia de San Paolo

La venta de entradas para el partido de ida de Champions arranca mañana: los precios superan los del enfrentamiento con el Real Madrid del 2017. Los tifosi protestaron.

Los jugadores del Nápoles dan las gracias a la afición en San Paolo.
Francesco Pecoraro Getty Images

El Nápoles parece haber salido de la peor crisis de sus últimos 15 años. Tras la derrota ante la Fiorentina (la cuarta seguida en casa, algo nunca visto desde 1998), los azzurri lograron eliminar al Lazio de la Copa italiana y batir a la Juventus de Sarri en la misma semana. Lo hicieron en el San Paolo y ocurrió justo cuando los grupos organizados volvieron a aparecer en Fuorigrotta.

La huelga nacida por las multas de 166 euros que el club envió a los hinchas durante los pasados meses cesó cuando se llegó a un acuerdo que preveía tolerancia para los tifosi que ocupasen un sitio distinto del que llevaba su entrada. Eso permitió a los grupos poder juntarse y volver a cantar, devolviendo al estadio, desde el enfrentamiento con el Lazio, el ambiente calentísimo que le hizo famoso en el mundo.

Esta mañana, sin embargo, surgió otra polémica entre la hinchada y la entidad azzurra, que publicó el precio de las entradas para el partido de Champions con el Barcelona del próximo 25 de febrero. La venta arrancará mañana para los abonados (el 6 de febrero para todos los demás) y los tickets son los más caros en la historia del club: el sector popular, las Curvas, costará 70 euros, mientras que los Distinti 130, la Tribuna Family 120 (40 para los niños con menos de 12 años), la Tribuna Nisida 190 y la Posillipo 250 euros.

Unos precios nunca vistos: para el partido con el Real Madrid de 2017, los mismos sectores costaban, respectivamente, 50, 100, 80, 150 y 190 euros. La decisión del Nápoles fue acogida con rabia en las redes sociales, y muchos tifosi prometen no acudir al encuentro como forma de protesta. Eso sí, como el conjunto de Gattuso siga creciendo, parece todavía más difícil imaginar que alguien quiera perderse el estreno del Barcelona y de Leo Messi en el San Paolo. Cueste lo que cueste.