MÁLAGA

Víctor no da con la tecla y el Málaga no levanta cabeza

El equipo no mejora y continúa en puestos de descenso. La igualada en la recta al final ante el Elche le permitió salvar un punto tras jugar 77 minutos horribles.

VICTOR SANCHEZ DEL AMO en el MÁLAGA - ELCHE
MARIANO POZO DIARIO AS

EI Málaga no carbura. Muy lejos resultan ya los dos convincentes triunfos ante Deportivo y Oviedo. Después de un primer tramo de Liga nefasto, el equipo ha vuelto a las andadas. La igualada en dos minutos ante el Elche tras 77 minutos horribles no tapa las múltiples carencias de un equipo que fracasa en las dos áreas y al que no consigue poner de pie su entrenador.

La realidad dista mucho del discurso que transmiten Víctor y sus futbolistas. Los males de este equipo van mucho más allá de la falta de puntería y la ausencia de fortuna. Al Málaga le cuesta un mundo generar ocasiones y defensivamente ofrece a menudo unas facilidades que en una categoría como Segunda suelen pagarse a un precio muy alto.

Víctor no ha agotado los cambios en cuatro de los 17 partidos y no está teniendo acierto a la hora de dar un giro a los partidos desde el banquillo. Su propuesta no funciona. El Málaga tiene el propósito, pero no juega bien. Todo lo contrario. Y le falta oficio. Las limitaciones de la plantilla y el bajo rendimiento de muchos de sus futbolistas (Lombán, Diego, Keko, Renato Santos, Juanpi Añor, Pacheco, Cifu...) han multiplicado las dudas. "Así ganaremos muchos partidos", repite una y otra vez Víctor agarrándose a un discurso vacío y carente de autocrítica. La realidad dicta que el Málaga ocupa hoy puestos de descenso a Segunda B. Y lleva todo el curso en el pozo...

La mala temporada hace mella en la afición

El mal juego y los pésimos resultados del Málaga están haciendo mella también en la afición. El equipo, a pesar de contar con unos 19.000 abonados, está viendo cómo la afluencia a La Rosaleda es cada vez menor. Este domingo ante el Elche sólo acudieron 13.691 espectadores al estadio de Martiricos. Una cifra muy por debajo de la media de las últimas temporadas. Y esta vez el horario no era inadecuado para asistir a La Rosaleda. Ni mucho menos. El encuentro se jugó en domingo, a las 16:00 horas, y la tarde era soleada. Pero el equipo no carbura. El Málaga está instalado en la mediocridad, sólo ha ganado un partido de los ocho que ha disputado como local. Los números hablan por sí solos y son fiel reflejo de la paupérrima temporada que está firmando el equipo. El hartazgo de la hinchada con la situación institucional y deportiva del club se deja notar también en las gradas.