SEGUNDA B

Pablo Álvarez: "Tenía el sueño de llegar a Segunda B, pero con más edad; ha sido una gran sorpresa"

El madrileño atiende a As tras fichar como entrenador del Izarra de Segunda B. Con 25 años, es el técnico más joven de Primera, Segunda y Segunda B en la actualidad.

Pablo Álvarez: "Tenía el sueño de llegar a Segunda B, pero con más edad; ha sido una gran sorpresa"

Pablo Álvarez (Madrid, 1994) es el nuevo entrenador del CD Izarra, equipo navarro del Grupo II de Segunda B. A sus 25 años, es el técnico más joven de Primera, Segunda y Segunda B.  En As habla de sus primeros días en su nuevo club, de cual es su secreto, de su paso por el fútbol chino...

- ¿Cómo están siendo estos primeros días en el Izarra?

- Todo ha sido un poco rápido y hemos tenido dos sesiones de entrenamientos sólo. Ahora, estoy intentando aprovechar el poco tiempo que tenemos para llegar con garantías al partido ante Osasuna.

- ¿Se imaginaba con 25 años ser entrenador de Segunda B?

- Uno cuando empieza en esto y es su pasión tiene sueños y se marca plazos, pero ha sido una grata sorpresa. Eso sí, me siento capacitado para ello porque he trabajado mucho para llegar hasta aquí y no es casualidad esta oportunidad que me ha brindado Alfonso, presidente del Izarra, al que quiero dar las gracias por esta valiente decisión. Evidentemente, tenía ese sueño de llegar a Segunda B, pero con más edad. Es un reto muy bonito y una gran responsabilidad porque espero desmitificar la profesión de los entrenadores, que se puede llegar a niveles altos aunque no hayas sido jugador antes. Si yo lo hago bien, abro puertas a un perfil de entrenador que no tiene las oportunidades que debería. También digo que mi propósito de vida es seguir creciendo y entrenar al máximo nivel.

- ¿Desde cuándo tenía ese sueño y cuál ha sido su secreto para llegar tan joven?

- Yo jugué hasta los 22 años al fútbol y deje de jugar porque me llamó el San Sebastián de los Reyes, para ser preparador físico, y no lo podía compatibilizar. Eso sí, llevaba desde los 18 entrenando a infantiles, alevines... sentía que me gustaba más entrenar que jugar. A partir de ahí, la cabeza la tenía más puesta en el juego, en analizar las charlas y tareas de los entrenadores... Además, vi que podía tener más proyección de entrenador que de jugador.

- ¿Es más difícil hacerse con un vestuario cuando sé es tan joven o los jugadores actúan igual?

- Muchas veces con nuestros pensamientos también nos limitamos. Yo no actúo diferente con estos jugadores que como lo hacía con los que tienen 14 o 15 años. Al final es fútbol y lo más importante es transmitir la pasión que siento por este deporte, intentar ayudar al jugador a alcanzar su máximo rendimiento y entrenar para estar cerca de ganar los domingos.

- ¿Deben los clubes apostar más por los conocimientos, antes que mirar la edad?

- Yo llego sin ninguna experiencia y lo digo sin ningún tapujo. Pero, en muchas ocasiones, la edad no te da esa experiencia. Eso te lo da las vivencias y las inquietudes que tengas como persona, a nivel de formación personal o desarrollo integral del futbolista.

"La experiencia, en muchas ocasiones, te la da las vivencias y las inquetudes que tengas"

- ¿Cuál es su estilo de juego, se acerca más al de Simeone o al de Guardiola?

- Empecé mi etapa como entrenador siendo muy radical con el fin de dar un buen trato al balón y todavía sigo manteniendo esas ideas. Sin embargo, es cierto que con el paso de los años me he vuelto un entrenador más completo y creo que un equipo tiene que ser camaleónico. Hay muchos momentos en cada partido y hay muchas maneras de plantearlo. Me gusta dar buen trato al balón, pero quiero que mi equipo compita como el que más. Son compatibles las dos cosas.

- El equipo están en la zona baja, ¿el objetivo es recuperar las sensaciones cuanto antes?

- Estamos al borde del descenso y el objetivo es intentar llegar a nuestro máximo nivel como equipo. Después el fútbol que nos ponga donde nos tenga que poner. Pero tenemos que centrarnos en dar el máximo rendimiento, a nivel individual y colectivo. Nos nos tenemos que obsesionar con los resultados, pero sí poner el foco en lo que esté en nuestra mano.

- Estáis a un partido de participar en la Copa del Rey, gracias a la Copa Federación, ¿lo tenéis muy presente?

- Sí, es una competición muy bonita y queremos hacerlo lo mejor posible porque es muy importante para el club y para el equipo. Al final, es una gran oportunidad para todos.

"Es necesario que la sociedad oriental reflexione porque los sentimientos y la pasión que se siente por el fútbol en Europa o Sudamérica no se pueden comprar con dinero"

- Ha sido preparador físico en la Selección Sub-17 china, ¿le costó mucho adaptarse?

- Fue una experiencia diferente porque tampoco tienes la adrenalina de competir cada semana, es un choque cultural muy grande y te hace reflexionar como persona y como profesional.

- ¿Qué aprendió allí en ese tiempo?

- A respetar otras maneras de vivir. Te das cuenta que la educación hace mucho en una persona y que te comportas más por como has sido educado y por el sistema que por tus propias creencias. Es un proceso muy bonito de reflexión cuando estás allí.

- ¿Está creciendo tanto el fútbol chino y sus competiciones como para poder optar a fichar a jugadores como Bale o los jugadores solo van allí por el tema económico?

Enlazando el tema profesional, personal y cultural, el mundo es un lugar donde parece que por dinero todo se puede conseguir. Al final, es necesario que la sociedad oriental reflexione porque los sentimientos y la pasión que se siente por el fútbol en Europa o Sudamérica no se pueden comprar con dinero. También creo que tienen demasiada prisa por construir algo queriendo atajar y sin paciencia. Sé que están invirtiendo mucho dinero, pero su mentalidad cerrada y su poca educación en emociones va hacer que les cueste mucho crecer. Tienen mucho poder económico, pero no se dejan aconsejar. Allí a los jugadores les cuesta tomar decisiones autónomas y en un deporte como el fútbol tienes que ser un poco 'rebelde' y decidir por ti mismo. Además, nos llamó la atención que eran poco competitivos hasta para celebrar un gol porque lo llevan en los genes.