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ATLÉTICO DE MADRID

Las razones por las que Simeone lamenta tanto el adiós de Lucas

El técnico argentino confesó en El Larguero que "lo que más daño nos ha hecho es lo de Lucas, porque era nuestro". Perdió juventud, polivalencia, calidad...

El Atlético vivió un verano muy movido, donde perdió piezas capitales y nombres propios importantísimos como los de Griezmann, Rodrigo, Godín, Filipe o Juanfran. Pero Simeone dejó claro en su entrevista El Larguero cual fue la pérdida que más le dolió: "Cada situación es diferente. Lo que más daño nos ha hecho es lo de Lucas, porque era nuestro, de la cantera, como Saúl o Koke. Thomas es extraordinario porque llevamos trabajando cinco años con él. Lucas venía en ese camino".

Pese a los 80 millones que dejó en caja con su marcha al Bayern, el adiós del francés fue una derrota para el técnico argentino, que perdió a uno de los defensas más prometedores del mundo y al que había visto evolucionar desde cadete hasta ser campeón del Mundial con Francia. Un jugador en pleno vuelo que había debutado a las órdenes del Cholo el 3 de diciembre de 2014 en el partido de Copa del Rey contra L'Hospitalet y había tenido su primer gran examen en un derbi contra el Real Madrid de Copa (7-1-2015) donde fue titular y cumplió con nota en el lateral izquierdo en la victoria por 2-0. Desde entonces se había convertido en un jugador en pleno crecimiento partido a partido y totalmente asentado en el estilo y encajado en la defensa rojiblanca. Varios son los motivos por los que Simeone está tan dolido por su marcha. 

Juventud y polivalencia 

El primero de ellos es el tiempo invertido en su progresión. Simeone siempre estuvo muy cerca de Lucas para marcar las pautas de su evolución, hacerle sentir importante pese a que al principio le costase tener minutos y evitar que se desviase del camino trazado por el cuerpo técnico. Muchas charlas y clases particulares como las que actualmente está teniendo con Lodi para precisar exactamente lo que esperaba del francés. Un jugador moldeado por sus manos desde que cumplió la mayoría de edad. 

Porque su juventud era otro de los grandes valores de Lucas. El francés cumplirá en febrero 24 años y su adiós se produjo con 110 partidos a sus espaldas con el primer equipo del Atlético. Todo un veterano pese a ser todavía un Sub-23. Lucas estaba llamado a acompañar a Giménez como los líderes de la defensa del Atlético en el futuro, una dupla que podía haber formado pareja en el centro de la zaga durante más de una década. El francés siempre demostró carácter y estaba considerado un jugador que iba a ir aumentando su jerarquía año a año hasta ser uno de los capitanes del equipo. 

Una de las características más valoradas de Lucas era su polivalencia. Pese a que su posición natural era la de defensa central, el galo se adaptó a la perfección a jugar como lateral izquierdo, un puesto que asumió con la lesión de Filipe y que le sirvió para ser citado por Deschamps con la selección francesa y levantar el Mundial de Rusia como titular. En ese puesto también ganó la Europa League y la Supercopa de Europa con el Atlético, donde con su velocidad y capacidad técnica no sufría lo más mínimo al desplazarse al costado. Algo que se busca ahora en Hermoso, pero que Lucas desarrolló a la perfección prácticamente desde su debut con el primer equipo. 

El sexto defensa más valioso del mundo

Lucas además era un jugador de la casa, un canterano que se había convertido en un triunfo personal de Simeone al igual que Saúl, Thomas o Koke, que ya llevaba años en el primer equipo a la llegada del Cholo pero que verdaderamente se adaptó y se convirtió en un fantástico jugador bajo su mando. Lucas era un futbolista a coste cero que había progresado sin pausa mejorando notablemente todas sus virtudes y limando sus defectos y había ido quemando etapas y probando todas las competiciones posibles bajo la camiseta del Atlético. 

Pese a los 80 millones de su cláusula pagados por el Bayern para hacerse con sus servicios, cifra que le convirtió en uno de los defensas más caros de la historia superado sólo por Maguire, Van Dijk y quizás De Ligt (dependiendo de los variables), Lucas es el sexto defensa más valioso del mundo con una cotización de 75 millones para Transfermarkt y una progresión constante año tras año. Sólo los propios Van Dijk (100 millones) y De Ligt (75), Alexander-Arnold (80), Laporte (75) y Koulibaly (75), tienen un valor de mercado superior.

Curiosamente Lucas se establece en la sexta plaza empatado con Giménez, que también está cotizado en 75 millones. Los dos podrían haber formado la dupla de centrales más valiosa del mundo, sin embargo Lucas decidió salir y poner rumbo a Alemania. El jugador se decantó por acertar la oferta del Bayern y se convirtió en la baja más dolorosa para Simeone en el verano más movido del Atlético, algo que no tuvo reparos en confesar el propio técnico.