BARCELONA 2-INTER 1

1x1 del Barça: doblete de orgullo de Suárez para acallar los pitos

El delantero uruguayo, con su eficacia, y Arturo VIdal, con su empuje, junto a las jugadas estratosféricas, pero a cuentagotas, de Leo, dieron la vuelta al marcador.

1x1 del Barça: doblete de orgullo de Suárez para acallar los pitos
RODOLFO MOLINA DIARIO AS

Ter Stegen: No se había enfundado prácticamente los guantes cuando el portero alemán tenía que recoger el balón al fondo de la red tras un remate duro y esquinado de Lautaro. Afortunadamente se rehízo rápidamente del golpe inicial y realizó grandísimas intervenciones, sobre todo en una mano dura y abajo tras un cabezazo casi a bocajarro. Tuvo muchos problemas a la hora de dar salida al balón por el marcaje al hombre en todo el campo del Inter.

Sergi Roberto: Tuvo muchísimos problemas para frenar las embestidas de los italianos que atacaban al galope y con un Alexis especialmente activo. El canterano se sobrepuso a las circunstancias, mejorando en la segunda parte, donde guardó mejor sus espaldas. A sacrificio y ganas hay poco que puedan rivalizar con el de Reus.

Piqué: Un partido más que discreto del central catalán, que sufrió lo indecible para frenar la velocidad e ímpetu del rival. Tampoco estuvo muy afortunado en el juego aéreo, como demostró en un despeje defectuoso en la segunda parte que estuvo a punto de aprovechar el Inter.

Lenglet: Otro que tampoco dio mucha seguridad en su juego. Se ‘comió’ literalmente el gol de Lautaro, que le sacó casi un metro en velocidad para rematar a la portería de Ter Stegen. Estuvo impreciso con el balón y sin las coordenadas exactas en la anticipación. Uno de sus partidos más discretos como blaugrana.

Semedo: Hay que aplaudirle su capacidad de trabajo y profesionalidad pese a jugar en una posición no natural y a pierna cambiada como el lateral izquierdo. Otra cosa es la efectividad en su juego. Si en su banda natural ya le cuesta a veces finalizar las jugadas qué decir a banda cambiada. Pero al menos, lo intentó y nunca desfalleció.

Sergio Busquets: Partido discretísimo del internacional, al que se le vio un tanto superado en algunas fases del partido ante la presión y la intensidad del rival. Tuvo una gran ocasión para marcar en un remate desde la frontal del área, enviando el balón con intención pero desviado. Valverde lo debió ver más cansado de lo habitual y decidió cambiarlo en el minuto 52 para poner más músculo en la medular con Vidal.

De Jong: El holandés dibujó algunas de las jugadas más espectaculares del partido, con ruletas incluidas que levantaron sonoras ovaciones desde las gradas. Es evidente que a día de hoy es el mayor acierto dentro del capítulo de fichajes de este verano. Su juego siempre tiene un sentido y su aportación a todos los niveles en el juego colectiva es brutal.

Arthur: Fue de más a menos. En la primera parte aguantó él solito todo el equilibrio en el mediocampo porque Busquets no estaba para muchos esfuerzos y De Jong se las veía y sufría para subir el balón en condiciones. Tras el descanso su juego bajó en dinamismo, pero no en trabajo defensivo donde se sacó el mono del trabajo. Está en un momento de forma y juego simplemente espectacular.

Messi: Puede que jugara a ráfagas, que aún no tenga el ritmo de competición y que no acabe de compenetrarse con Griezmann, pero la jugada que dibujó para que su amigo Suárez marcara el segundo gol es simplemente una obra de arte, sólo al alcance de los elegidos. Es verdad que en algunas fases parecía como ausente, pero los últimos quince minutos regaló tal repertorio de calidad y fútbol de quilates que valen por todo lo demás. Leo ha vuelto; sólo nos toca subir a bordo y atarnos los cinturones.

Suárez: En Europa vive una situación tan atípica que a veces uno diría que hay dos jugadores diferentes: uno que juega en casa y otro fuera. El que juega en el Camp Nou volvió a demostrar su instinto asesino en un partido muy trabado donde los espacios se contaban con los dedos de una mano y donde su compatriota Godín parecía que le estaba ganando la partida. Pero de pronto apareció el pistolero charrúa para empatar de una increíble volea y luego para llevar la victoria con un gol lleno de rabia y eficacia en los últimos metros. Un doblete de orgullo para acallar todos los pitos.

Griezmann: El francés sigue ofreciendo una imagen muy menor al que exhibió durante tantos años en el Atlético de Madrid. Intenta buscar asociaciones y encontrar soluciones en ataque, pero sigue con problemas a la hora de encontrar la mejor opción. Buscar tanto a Messi a veces le acaba convirtiendo en un jugador predecible en ataque. Ha de empezar a volar solo porque a la sombra de Leo puede que acabe eclipsado.

CAMBIOS

Vidal: Su entrada en el campo fue un revulsivo para el equipo. Derrochó tanta testiculina en el campo que contagió a sus compañeros y amedrentó al rival que dio un paso atrás. Además dio la asistencia para que Suárez marcara el primer gol. Si buscaba reivindicarse, no hay duda de que el chileno lo consiguió con creces. Salió por la puerta grande y ovacionado por las gradas.

Dembélé: No podemos asegurarlo al cien por cien porque con el francés nunca se sabe, pero parece que esta vez sí que ha acabado el partido sin secuelas físicas. Se ubicó en la banda izquierda y revolucionó el partido, pese a que no estuvo especialmente acertado en la mayoría de sus acciones. Pero no hay duda de que sólo el hecho de abrir el juego y buscar el uno contra uno ya fue un quebradero de cabeza para la defensa rival.