El 1x1 del Barça en pretemporada
Las luces de De Jong, las paradas de Neto, el primer gol de Griezmann y la aparición de Suárez desde el Gamper, lo más destacado de los azulgrana en verano.


El Barça cerró con dos victorias ante el Nápoles en Estados Unidos una pretemporada que empezó con derrota ante un Chelsea más rodado y que terminó con victorias ante los italianos, que empiezan una semana más tarde la competición. Entre medias, una victoria cómoda ante el Kobe con dos goles de Carles Pérez y el triunfo en el Gamper. Este es, a grandes rasgos, el resumen de la pretemporada uno a uno de los jugadores del Barça.
Ter Stegen. Ha estado en un segundo plano, dejando que Neto acapare las informaciones que luego no podrá durante la temporada. Discreto, ha hecho una preparación sobria. El primer examen es duro. En San Mamés vivió uno de sus peores momentos como portero con aquel gol de San José en la Supercopa de España. Ese campo siempre le exige.
Neto. Contra el Nápoles en Miami demostró que puede ser un buen portero de guardia. Tiene reflejos, es experto y aparentemente no pondrá problemas por su estatus aunque ha querido dejar claro que no es un florero.
Semedo. Está preparado. El club le ha fortalecido dándole los galones de lateral derecho titular y su último partido ante el Nápoles permite pensar que está preparado para el desafío de ser indiscutible en el puesto. Se juega mucho este año.
Wague. De momento se le ha visto demasiado verde, sin pausa en el juego ofensivo y una toma de decisiones dudosa. Y mal colocado en defensa en el partido de Miami ante el Nápoles. El Barça no da dos oportunidades, así que deberá ponerse las pilas rápido.
Piqué. Con la suficiente experiencia como para saber cuándo vendrá lo importante, es ya capaz de gestionar su propia preparación. Contra el Nápoles ya se le vio en modo competición. Un año más, y van once, indiscutible en el Barça.
Todibo. Una de las sorpresas agradables de la pretemporada. Con un físico privilegiado, con personalidad para intentar salir con el balón jugado, corre riesgos. Pero quien no arriesga no gana en el Barça y aunque todavía tiene que ganar un punto de pausa y aprender tácticamente y en la toma de decisiones, acaba su verano con buena nota.
Umtiti. Una incógnita. Sus malos minutos contra el Nápoles en la primera parte de Miami, con una defesa inédita eso sí, permiten dudar de su rendimiento. Si el Barça quiere hacer algo este año en Europa no puede circular sólo con dos centrales de garantías y necesita que el francés recupere confianza y exuberancia defensiva, aunque nadie sabe si eso va a ser posible.
Lenglet. Estropeó su magnífico primer año con un tramo final malo como el resto del equipo, con partidos malos en Anfield y en la final de Copa. Es un jugador centrado y formal y cumple. Ha empezado aplicado. Su reto es dar un paso más y ponerse a la altura de Piqué, al que necesita para dar su mejor versión.
Jordi Alba. Ya es veterano y no se va a inquietar con la llegada de Junior. Es indiscutible para Valverde pero el fichaje del ex del Betis sí puede mejorar su concentración. Ha sido intocable. A gran nivel en el último partido de la pretemporada ante el Nápoles.
Junior. Tendrá pesadillas con su debut en Miami, pero es que el partido era una trampa, como admitió el mismo Valverde. Delante tenía un jugador experimentado como Callejón, toda la defensa era la reserva y él estaba en otro planeta. También dejó una buena señal. En plena pretemporada aún, acabó el partido en el área rival en el minuto 90. Hay curiosidad por ver su progresión. Valverde debe darle oportunidades para no frenarla y para dosificar a Jordi Alba.
Sergio Busquets. Una pretemporada algo extraña para él, empezando por un fallo poco habitual en él en el primer partido ante el Chelsea, y siguiendo por su golazo contra el Nápoles en el partido del Hard Rock Stadium. Y todo pasando por las primeras señales de preaviso del debate futuro que se avecina con Frenkie de Jong.
Ivan Rakitic. Incluso sin tener su continuidad clara y con el cartel de transferible colgado pese a ser uno de los futbolistas más importantes del club en los últimos años, le hizo un golazo al Chelsea y otro al Nápoles. Sigue siendo uno de los más inteligentes sobre el campo. Sabe cuando parar, acelerar, cortar. Y mantiene cierta conexión con el gol. Jugador importantísimo para el futuro del Barça.
Sergi Roberto. Oficialmente, vuelve a ser centrocampista. Así lo ha hecho público Valverde. Para el jugador, el desafío es gigante. Compite para ocupar una posición que está llena de jugadores de nivel. Pero él es un jugador de club y fiable. Y sabe competir. En el partido del Michigan Stadium dejó un aroma de magnífico jugador. También terminó bien el Gamper con asistencia a Luis Suárez. No apunta a titular en San Mamés pero podría ser jugador número 12 en Bilbao. Eso si no hay cambios con Rakitic...
Aleñá. Valverde se deshizo en elogios con él este sábado. Necesita asentarse este año pero siempre deja destellos de que puede ser jugador para el Barça. Participó en dos goles contra el Nápoles en el Michigan Stadium y termina de menos a más la pretemporada. Un jugador necesario en el vestuario que transmite buen rollo y barcelonismoo pese a no tener todos los minutos que necesitaría.
Riqui Puig. Siempre deja destellos de calidad. Jugador con una sensibilidad especial, de esos pocos que tienen algo distinto que les hace generar debates entre los que creen que es una especie en extinción que hay que mimar hasta el extremo y otros que creen que se le está hinchando peligrosamente. Se mueve bien entre líneas y de vez en cuando se descuelga con alguna cabalgada de 30 metros que parecen imposibles para un jugador tan menudo. Tiene ofertas para salir cedido. Valverde, en principio, sólo cuenta con él para momentos muy específicos en la primera plantilla. Debe decidir él.
Arthur. Ha jugado sólo 25 minutos pero lo más interesante del brasileño es que acortó su pretemporada y que en las instalaciones de la Universidad de Michigan admitió que el verano pasado se equivocó en la preparación física. Vamos, que en momentos determinados no se cuidó lo necesario. Su Copa América ha sido muy alabada. Necesita dar el salto este año para ser el futbolista que el Barça vendió que era cuando lo compró del Gremio.
Rafinha. No ha sido el jugador espectacular que brilló sobre todos los demás en la anterior gira por Estados Unidos cuando no vinieron las grandes figuras, pero ha completado una pretemporada más que correcta, con algunos buenos ratos de fútbol, el que lleva dentro. Su salida antes del final del verano parece garantizada. Termina contrato en 2020 y el club tendrá que sacar lo que pueda con él porque, además, hay demasiados centrocampistas en el equipo y no tiene sitio en ese atasco.
Vidal. Como Rakitic, está en el escaparate. Pero al tercer día de entrenamientos en Estados Unidos ya es al que más se escucha en los entrenamientos. Tiene para todos y genera un ambiente de combatividad y buen espíritu en el vestuario. Terminó muy bien el curso pasado pero no está garantizado que siga en la plantilla el 1 de septiembre. Uno de los afectados junto a Rakitic por la apurada economía del club y el overbooking en el centro del campo.
Coutinho. Llegó a tiempo para jugar unos minutos en Estados Unidos, quién sabe si los últimos como jugador del Barça aunque en la directiva la sensación a día de hoy es que igual se lo tienen que comer. En el vestuario no será un problema. La plantilla y los técnicos le respetan y aunque el Barcelona ya le va a ser difícil demostrarlo, se trata de un gran jugador.
Dembélé. Capaz de todo. Desde el club se asegura que ha llegado comprometido y con una actitud muy positiva. El mismo Sergio Busquets lo destacó así en la gira de Japón. Desde fuera, sin embargo, se ve al mismo Dembélé que empieza su tercera temporada en el Barça. Devastador con espacios, imprevisible en su toma de decisiones (casi siempre mala, aunque en ocasiones también acierta), pesadilla para las defensas y, en ocasiones, también para los compañeros. Un jugador que puede ilusionar, emocionar y desquiciar a la vez. A la afición, a los técnicos y a los compañeros. Aceptarlo supone entregarse al pack completo. El Barça insiste que empezará la temporada con el primer equipo.
Griezmann. Ha estado notable. Mirando más por el equipo que por él, empezando a adaptarse a los automatismos del Barça. Con pocas ínfulas de estrella y sí de jugador que se sacrifica por el grupo y que quiere asociarse y hacer que los demás se sientan cómodos jugando con él. El gol se hizo esperar y, por más que quiera mantener un perfil bajo para no molestar a los Suárez o Messi, debe soltarse porque precisamente lo que necesita el Barça es un tercer jugador que haga goles como lo tuvo en su momento con Neymar. Expectación por saber su rol cuando empiece a jugar Messi.
Suárez. Ha llegado con las pilas puestas. Adelantó su llegada, se entrenó un par de días y se fue de fin de semana a Ibiza con Messi. Volvió enchufado, marcó el gol salvador del Gamper y contra el Nápoles anunció que sigue con ganas de guerra. A los que insinuaban, medio broma y medio en serio, con dejarlo en Estados Unidos tras la gira porque ya no está para grandes empresas les ha cerrado la boca con un buen trabajo. En la primera jornada de la Champions del curso se volverán a leer los titulares de su sequía e Europa pero no debe olvidarse que el año pasado fue el segundo máximo goleador de LaLiga y que sigue siendo un killer descomunal.
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Carles Pérez. Sus dos goles ante el Vissel Kobe le han dado la posibilidad de tener opciones de ganarse un sitio en la nómina de jugadores de la primera plantilla, siempre teniendo en cuenta cómo quede configurada finalmente la plantilla si llega un delantero más como Griezmann. Tiene ofertas para salir. Como en el caso de Riqui Puig, tendrá que decidir él.
Abel Ruiz. Se ha incorporado después de un nuevo éxito con la Selección Sub-19. Se ha movido bien en los pocos minutos que ha tenido y ha estado muy cerca del gol. Debe reunirse con el club para aclarar su futuro. Jugador de gran potencial y que está cotizado por clubes de nivel medio y alto que creen que su explosión está por llegar.





