Anquela deberá enfrentarse de nuevo a una plaga de bajas, más acentuada en este final de año. A las lesiones de las últimas semanas de tres piezas básicas como Berjón, Joselu y Forlín, se unen los infortunios recientes de Ibrahima y Carlos Martínez, más el lesionado Mossa. Así las cosas, el entrenador podría darle continuidad al 4-2-3-1 que puso en liza en Los Cármenes y que dejó un buen sabor de boca a pesar de la derrota. Con Toché como punta, las bajas podrían provocar el estreno de Omar Ramos, el último en llegar, en el once inicial.
El Málaga lleva dos triunfos seguidos sin un juego convincente y hasta con cierta fortuna arbitral contra Mallorca (gol legal anulado a Raíllo) y Cádiz (penalti no señalado a los amarillos y Pau Torres que no fue expulsado). Pero los de Muñiz se han sobrepuesto a una tremenda racha de 14 lesiones en 18 jornadas no es normal. N’Diaye, su pulmón y jefe del centro del campo, es baja por acumulación de amonestaciones. En su lugar jugará Lacen. El resto deben ser los mismos. En Málaga hay cierto run-run por el interés del Getafe en Jack Harper, su emergente revelación que acaba contrato. Muñiz, con la boca pequeña, dice que no le preocupa. Es decir... le preocupa.