CROACIA

Rakitic: "Con el VAR el juego se detiene, el fútbol pierde algo"

Rakitic, en el partido entre España y Croacia.

ANTONIO BRONIC

REUTERS

El jugador croata recordó el Mundial en una entrevista en Guardian: "He tenido la suerte de ganar la Champions, pero, con respeto, ni eso se acerca".

El VAR en la final: "No me hables del VAR, lo he soñado miles de noches. Puede que fuera nuestro mejor partido, durante una hora fuimos mejores que ellos, muy superiores. Puedes verlo en la cara de tus rivales, Francia no sabía cómo pararnos, cómo controlarnos, cómo salir, cómo atacar. Estaban incómodos. pero el dios del fútbol... En esa final, el dios del fútbol era francés. El primer gol viene de una falta que no es falta y el VAR pudo haber intervenido porque Pogba estaba en fuera de juego. Si hay un penalti lo veo una vez y lo sé, no necesito verlo diez veces. Cualquier cosa que mejore el fútbol es bienvenida, pero con el VAR el juego se detiene, el fútbol pierde algo. Marcas y no puedes celebrar, esperas a ver si el dedo del árbitro está en su oreja...".

Se perdió el cumpleaños de su hija: "Le dije que cuando volviera tendríamos una gran fiesta y cumplí mi palabra. Nadie nos contaba como posibles finalistas, pero nuestra idea siempre fue llegar al último día. No quería volver antes".

La fase de grupos: "Cuando ganamos a Nigeria pensamos que quizás estábamos bien. Contra Argentina, nos aseguramos de que la pelota no llegara a Messi. Nuestra primera fase no es casualidad".

Anotó los penaltis decisivos: "Si te dijera que estaba tranquilo, te estaría mintiendo. Somos un país pequeño, pero hay croatas en Australia, América del Sur, África...Uno piensa: 'puedo hacer historia con mis hermanos', aunque otras veces no piensas en nada, solo en hablar con mi esposa, con mis hijas, cosas cotidianas...".

Penaltis ante Dinamarca: "Mi mujer tenía la sensación antes del partido de que el partido iría a los penaltis y que yo tiraría el ganador. Estaba pensando: 'Demonios, si lo marco ella tiene razón'. No creo que sean una lotería. Si se cierran los ojos quizás, pero no es así. Una lotería es que te digas que has ganado un premio, algo que cae de tu lado. Pero esto se trata de fútbol, calidad".

Croacia-Inglaterra: "Hubo veinte minutos en los que no sabían qué hacer. Ahí sientes el control, estás feliz, cómodo. Les resulta más difícil alcanzar tu portería y tú te estás acercando a la suya. Incluso piensas que no hay problema si el partido se va a la prórroga".

Tercera prórroga seguida: "Probablemente fue nuestro mejor partido. Tuvimos un poco de suerte con el gol de Mandzukic, pero ya teníamos ese sentimiento de que no pasaba nada si perdíamos. Yo jugaba con fiebre, tenía un virus, pero me dio mucha fuerza saber que estábamos en buen lugar".

Celebración: "Felicité primero a Gareth Southgate, pero fue un momento de locura. Alguien dijo que fuimos irrespetuosos porque no nos dimos la mano después, pero hay que entender lo que significó. Un país como Croacia, que probablemente Londres tiene el doble de nuestra población, llegó a la final. No es que no hayamos respetado a Inglaterra, sino que te apetece correr para abrazar a todos los croatas del planeta. Lo que sientes... no sé, no se puede explicar".

Football's Coming Home: "Todos lo vimos. No nos ofendió. Es algo positivo que creó en el equipo, pero que no estaba diseñado para ofender. Pensamos que estaba muy bien, pero aún tenían que jugar con nosotros. Entiendo que un país, el país del fútbol, tenía ese deseo y estuvieron muy cerca. Fue una buena estrategia de marketing e intentamos algo similar con nuestro hastagh #family. Pensamos: 'Ahora más que nunca queremos que vuelvan a casa'.

Después del Mundial: "Mucho sucedió en poco tiempo. Algunos jugadores importantes se retiraron (Subasic, Corluka, Mandzukic...), tuvimos lesionados y no tenemos 200 jugadores como Inglaterra. Los seleccionadores se vuelven locos escogiendo una lista, pero con nosotros es más sencillo. España puede cambiar a los ocho mejores jugadores y nosotros no. Contra ellos hicimos veinte minutos espectaculares, pero luego cada tiro que hicieron fue un gol increíble".

Problemas físicos: "No creo que sea una coincidencia que muchos de nuestros jugadores hayan comenzado la temporada tarde, se hayan lesionado o estén agotados. Jugué unos 70 partidos la pasada temporada, prácticamente dos temporadas en una. Los primeros días en casa tras el Mundial tuve un bajón, no quería escuchar nada, ver nada. Estaba completamente agotado, vacío por dentro y por fuera. En el Mundial fue diferente. Después de la semifinal, tenía tanta alegría que pensaba que si tenía que volver a jugar el día siguiente, estaba preparado para ello".

Felicidad: "Sientes un orgullo tan fuerte que si Superman volara hacia abajo no podría arrastrarte. Tan poderoso es tu deseo, tu voluntad. Es asombroso. Experimentas emociones que nunca olvidarás, es único. He tenido la suerte de ganar la Champions, pero, con respeto, ni eso se acerca".

Frustración por la derrota en la final: "Lo repites una y otra vez, especialmente la primera noche. Fuimos el mejor equipo, creamos oportunidades y Francia no se sentía cómoda. Los pequeños detalles no fueron a favor de nosotros, pero hicimos un gran partido y nuestras cabezas nunca se agacharon a pesar de ir perdiendo. Eso es el fútbol, el mejor equipo no siempre gana, el equipo que más da no siempre es recompensado. No sé si llegaré al próximo Mundial. Haber estado tan cerca y no haberlo ganado... Felicitas a Francia, que merecía ser campeona, pero podríamos habérnoslo merecido nosotros".

Fiesta en Croacia: "Algunas cosas no se pueden explicar o planificar, simplemente suceden. El ambiente era diferente a torneos anteriores, no fue fácil. 23 jugadores juntos durante un mes y medio, pero fue espectacular. Extrañas a tu familia, a tus hijos, a tus amigos, pero disfrutamos del día a día. Después del Mundial nos dijimos: 'Vaya, se acabó, muy rápido. Ya se ha ido, qué pena'".