Un mes de Atleti: del titubeo del último parón a la ilusión de éste
El equipo afrontó la anterior fecha FIFA tocado por el varapalo del Celta: defensa frágil, ataque sin ideas, Griezmann atascado... Ahora las sensaciones son mejores y el equipo coquetea con el liderato.


La vida ha dado muchas vueltas en un mes para el Atlético y, en general, para la Liga. En ambos casos, para bien mirando el interés de los rojiblancos. Hace algo más de un mes, el equipo se la pegó en Balaídos, un 2-0 con mala imagen, errores groseros y muchas dudas para el futuro. Hoy el grupo de Simeone ha dado un paso al frente, el rendimiento de todas las líneas ha mejorado y acecha el liderato liguero, además del buen inicio en Champions. De la resignación y "el adiós a la Liga" que presagiaban muchos a la máxima ilusión.
"Ha sido una buena llamada de atención, y en el momento justo", dijo el Cholo tras perder en Vigo. Y el Atleti se fue durante al parón al rincón de pensar. Llegó al parón tras empatar en Valencia, ganar de forma pírrica al Rayo y caer ante el Celta. El subidón de la Supercopa de Europa se disipó en apenas dos semanas. Balaídos dejó además una foto muy significativa: los seis fichajes del verano se quedaron en el banquillo. Y los clásicos tampoco funcionaban del todo bien. Mucho que mejorar...
A la vuelta de aquel parón, el rumbo se ha enderezado. De siete partidos, el Atleti ha ganado cinco y ha empatado dos. En la Champions, lleva seis puntos de seis, en un tramo donde hace un año sólo sumó un punto. En la Liga se ha reenganchado y sólo se puede considerar tropiezo el 1-1 ante el Eibar, el primer partido tras el parón y quizá en el que más ocasiones claras de gol generó en esta racha.
También el último de Liga en el que ha encajado gol. Oblak lleva cuatro partidos inédito, entre ellos la visita al Madrid, al que apenas concedió una ocasión clara, o el triunfo ante el Betis, que no remató a portería. Muy lejos parecen aquellos encuentros ante Valencia y Rayo donde el esloveno se tuvo que hacer gigante al final para no ceder puntos. Sin estar en su momento óptimo aún, el rendimiento defensivo es mucho más fiable y gran parte de culpa es de Giménez y Lucas, enormes.
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No son los únicos que han elevado su nivel. Griezmann ya dejado buenas muestras de por qué es el líder del equipo y ante el Brujas se coronó. Lemar se exhibió en Getafe y en cada partido confirma que va a ser muy importante. Sólo ante el Betis se le vio desconectado. Koke ha crecido desde el revés de la Selección y Luis Enrique le ha recuperado para su causa. Rodrigo cada vez tiene más galones y Thomas, titular o revulsivo, se antoja muy relevante. Arias, Gelson y el lesionado Vitolo deben ser los próximos en unirse. En el debe, se añoran los goles de Diego Costa.
A los buenos ratos de fútbol que ha dejado el Atleti, como la primera parte del Bernabéu, la media hora en la que desmontó al Huesca o el segundo tiempo ante el Betis, toca añadir otro factor importantísimo para este estado de optimismo: los pinchazos del Barcelona y el Real Madrid. El Atleti se fue al anterior parón a cinco puntos de ambos. Tras el 1-1 ante el Eibar, los de Valverde se escaparon a siete. Hoy ya están por delante del Madrid e igualados con el Barça, y eso que los números globales del Atleti no son especialmente buenos: son los peores de la era Simeone a estas alturas. Pero la Liga que parecía perdida ha vuelto a empezar. De un parón a otro.



