"El jugador prefiere divertirse, ser ambicioso y valiente"
Rubi conecta con la plantilla. Diego López: “Me gusta mucho su seriedad, su mentalidad la metodología que tiene”. Víctor Sánchez: “Rubi lo tiene todo controlado”.


Como si las declaraciones de Sergi Darder en que hablaba metafóricamente de “intentar ganar LaLiga” (acto seguido cifraba las probabilidades en un 0,01 por ciento) hubieran revolucionado al Espanyol, el discurso oficial que se transmite desde la plantilla y el cuerpo técnico queda libre de complejos, repleto de hambre. La misma que destilaron los pericos ante el Cincinnati (2-4), en su tercer partido y tercera victoria de la pretemporada.
Constató Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’ que, además de inculcar en el grupo humano una rutina de trabajo “muy fuerte, porque es la forma de mejorar”, dejaron de inicio muy clara “la propuesta, porque el jugador prefiere divertirse, en el sentido de combinar y ser un equipo ambicioso y valiente”. Y ésa es la idea, que también se ha vislumbrado ante Olot, Richmond Kickers y Cincinnati, aunque es solo el principio. “Nos queda mucho camino por hacer, y luchar contra rivales poderosos, ante los que demostrar que no cambiamos la idea”, se propone el técnico, en declaraciones a los canales del club.
“En líneas generales, estoy bastante contento, porque el equipo va mejorando en cada partido un poco, y eso es bastante importante, haciendo crecer a los jugadores, haciendo que todo el mundo participe, adaptando temas físicos”, destacó Rubi, quien sí admitió que “a nivel general hay detalles, como en la presión arriba, en que hay momentos en que nos desajustamos un poco”.
“En cuanto a salida de balón”, comentó, ya que dos de los últimos tres goles en contra han llegado en ese tipo de fallos, “si tenemos algún error prefiero que sea ahora y lo encuentro normal porque somos un equipo que queremos jugar. También hemos fabricado jugadas para iniciar el juego desde atrás. Son pequeños detalles”, reiteró.
De todos modos, convino el entrenador que en el Nippert Stadium “se vio a un Espanyol que se pasó muy bien la pelota, que en ciertos momentos hizo jugadas bastante bonitas. Es cierto que recibimos dos goles, y es una pena porque en el segundo éramos conscientes de que este jugador (Ledesma) tiene muy buen chut pero no lo conseguimos tapar; de lo contrario, el triunfo habría sido más holgado”, lamentó.
Y ese bienestar se nota en una plantilla que ha conectado rápidamente con Rubi. Tres semanas le han bastado. “Me gusta mucho su seriedad, su mentalidad de trabajo, de juego, la metodología que tiene, la forma como trabaja”, destacó Diego López, quien sentenció: “Los jugadores tenemos que estar con él al máximo desde el principio. Entre todos se va a hacer un buen grupo para estar cada partido al cien por cien e ir a ganarlo”.
En un registro más técnico se significó Víctor Sánchez, capitán y autor del 1-1 ante el Cincinnati: “El equipo corre, se sacrifica y va. Por eso, cuando un entrenador exige, lo tomamos sin problemas”. Admitió el mediocampista que les “faltaba más el posicional y, en ese sentido, con el trabajo que hizo David Gallego en las últimas jornadas del curso pasado, el equipo se empezó a encontrar mucho más y a ver que podía jugar con el balón y que podía ser un equipo con atrevimiento y protagonista”.
Y remachó: “Con la llegada de Rubi eso se ha visto. Es un entrenador que lo tiene todo controlado, muy meticuloso, y el equipo va cumpliendo los objetivos que se va poniendo partido tras partido. En tres amistosos se ha visto una clara mejoría, y ahora vienen tres encuentros bonitos”, avanzó finalmente Víctor Sánchez, en referencia a los compromisos con los que terminará la temporada: ante Burnley, Nàstic de Tarragona y Borussia Mönchengladbach.
“Nadie quiere que David López se vaya”
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Más allá del plano deportivo, de la preparación y de los resultados, no permanece ajeno el Espanyol a la época de mercado. Ni los directivos, ni el área deportiva ni los propios jugadores. Diego López fue cuestionado en los canales del club sobre la continuidad de David López, de la que comentó que “es malo que se vayan los buenos jugadores. Es una cuestión del club y del propio David, y es evidente que nadie quiere que se vaya, ni él ni los jugadores que estamos aquí, porque también hay una relación personal”. De ahí que añadiera: “Deseo que se solucione todo lo antes posible y que se pueda formar un gran grupo, un gran equipo”.
Mientras la mejora de contrato del canterano se hace realidad, el portero habló de sí mismo: “Me encuentro en mi mejor momento. La edad (tiene 36 años) no significa nada porque mi mentalidad, ilusión y mi hambre continúan intactas. Incluso cada vez tengo más ganas de seguir jugando”, afirmó.





