Reunión y conjura del Atlético antes de la etapa reina
El equipo escuchó al Cholo y los pesos pesados durante media hora. La consigna de Griezmann: ni una entrada con riesgo ni hablar al árbitro.


El Atlético arrancará su particular etapa reina el domingo ante el Villarreal en el Vicente Calderón; a partir de ahí, el calendario no dará respiro. Serán cinco partidos en 15 días, comenzando con tres de máxima exigencia: el conjunto castellonense, rival directo por las plazas Champions, el PSV en la ida de octavos de la Champions y el Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
Simeone quiere a todos sus hombres concentrados en lo que viene, en el partido a partido, evitando pensar más allá y también las distracciones externas que puedan derivar en una merma del rendimiento. Con tal objetivo reunió ayer a su plantilla para darles una charla al término del entrenamiento. La conversación se prolongó durante algo menos de media hora y en la misma no habló sólo el técnico; también algunos jugadores, como Juanfran, tomaron la palabra.
Noticias relacionadas

Conjura en el Atleti para evitar que el Valencia le adelante

Conjura para lograr la tercera plaza con un asado en el Cerro
El margen de error en los próximos días es prácticamente nulo: un tropiezo en Liga, con la actual ventaja de seis puntos del Barcelona y el Real Madrid pisando los talones de los rojiblancos, sería condenar las opciones de dar la sorpresa en el campeonato doméstico. Y en Champions los despistes se pagan carísimo; sin la Copa, la competición europea es la gran esperanza de la hinchada, pues la final, pese a la gran dificultad, sólo está a seis partidos de distancia.
Otra consigna clara dentro del vestuario del Atlético es proteger a Griezmann de cara al choque del domingo contra el Villarreal, pues se encuentra apercibido de sanción y una tarjeta amarilla significaría perderse el derbi del Bernabéu. Y esa protección empieza por él mismo: se está haciendo especial hincapié con el francés en que evite las entradas arriesgadas, los contactos no necesarios, las provocaciones en que pueda incurrir el rival y acercarse al árbitro para cualquier tipo de comentario. No en vano, sus goles son el oxígeno del Atlético: lleva 19 esta temporada.



