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EL FUTURO DEL FÚTBOL EUROPEO

La ECA quiere una Liga europea con 20 grandes clubes de fútbol

Rummenigge, presidente de la asociación europea, recupera el proyecto. Los equipos grandes de Alemania, Italia, Real Madrid y Barcelona buscan mayores ingresos.
San Lorenzo-Lanús

La ECA quiere una Liga europea con 20 grandes clubes de fútbol
Jesús Aguilera

La Asociación Europea de Clubes (ECA), a través de su presidente y director general del Bayern, Karl-Heinz Rummenigge, ha vuelto a rescatar un proyecto del G-14 de principios de este siglo para organizar una Liga europea de 20 equipos con el objetivo de lograr más ingresos. Un plan que los grandes estarían dispuestos a diseñar con o sin el apoyo de la UEFA, con la que nunca han sintonizado con esta propuesta y con la que incluso llegaron a un acuerdo de no agresión para mantener el actual panorama hasta 2018. Sin embargo, el continuo crecimiento de la Premier, apoyado en unos grandes ingresos por la televisión (9.300 millones para el trienio 2016-2019), han obligado a las potencias de Italia, Alemania y España, entre las que están el Madrid y el Barça, a unirse para igualar esas diferencias.

Las recientes reflexiones en Milán de Rummenigge y Andrea Agnelli, presidente de la Juventus que también apoya esta propuesta, fueron tajantes: “La Champions vale 1.500 millones de euros en derechos de televisión frente a los casi 7.000 que recibe la NFL. Sin embargo, los estudios de mercado demuestran que de los 2.000 millones de aficionados al deporte en el mundo, 1.600 son fans del fútbol y únicamente 150 de la NFL. Hay que reflexionar”.

Por ello, la ECA quiere modificar, y si es necesario eliminar, la actual Champions, ya que creen que la ‘vía de los campeones’ beneficia a las federaciones medianas y pequeñas. Su idea es cerrar el campeonato a una mayoría de clubes con plaza fija y dejar un cupo abierto y pequeño para otros que se renovarían año a año mediante un sistema de clasificación. El plan es no alarmar a las autoridades políticas en Bruselas. Esta nueva competición europea sólo respetaría el calendario mundial de FIFA, por lo que sus partidos se jugarían los fines de semana, relegando a los actuales torneos nacionales a los días de diario. Los clubes que participen en esta Superliga jugarían en sus países incluso con sus segundos equipos.

Varios de los socios que integran la ECA, entre los que el Madrid es de los más insistentes, temen que sus ligas queden relegadas pronto al nivel de la holandesa frente a la Premier, donde se ha consolidado un torneo competitivo con muchos más partidos de gran interés debido al mayor y más justo reparto de los ingresos. Un ejemplo: el Newcastle, 17º clasificado, se gastó 55 millones este invierno para huir del descenso (gana 109 de televisión), mientras que el Espanyol, en ese puesto en España, gastó 1,15 al cobrar de derechos 35,8. La ECA basa su optimismo para que prospere su fin en la unión que crean estas desigualdades entre los desfavorecidos y en que hay ejemplos en los que apoyarse: en baloncesto, la Euroliga se ha convertido en la principal competición continental al margen de FIBA.

LaLiga. En España, Tebas es contrario a este proyecto como varios de sus homólogos en Europa. Prefiere seguir peleando por acortar las distancias con la Premier (la Liga ingresará 1.730 millones el próximo año) y lograr que otros equipos como Valencia, Athletic, Sevilla y Villarreal disparen sus presupuestos y se acerquen más al poderío de Madrid y Barça, con un ingreso fijo, y lleguen al del Atleti para potenciar la Liga. Pese a la oposición de Florentino. El Madrid impugnó el reparto aprobado en LaLiga de dar el 90% de los ingresos por la tele para Primera y el 10% para Segunda y apostó por un 60%-40% con tal de debilitar así a sus rivales.