Jorge pesca en la caldera

Liga Adelante | Hércules 0-Real Murcia 1

Jorge pesca en la caldera

Jorge pesca en la caldera

fito gonzález

El Hércules dominó pero el Murcia fue más práctico

El bochornoso incidente sucedido en el palco del Rico Pérez durante el descanso empañó todo lo que sucedió en el césped. El partido ya venía calentito durante la semana pero tras la bronca callejera acaecida en la supuesta zona noble entre Chuti Molina y Sergio Fernández, el Rico Pérez se tornó en una caldera. Y eso que los futbolistas supuestamente jugaron el partido sin saber que el clásico había explotado en la zona VIP mientras los técnicos daban sus instrucciones en el vestuario.

El comportamiento en el palco no estuvo a la altura de lo sucedido en el terreno de juego. También ahí fue un clásico caliente e intenso. Eso sí, siempre dentro de la deportividad aunque a veces al borde del reglamento. Fue uno de los mejores Hércules-Murcia que se recuerdan: ocasiones, juego intenso, nervios a flor de piel y gol en los últimos compases. Cruel para unos, y emotivo para otros. Pero bonito, en definitiva. Ninguna de las dos aficiones puede recriminar nada a los suyos.

El Hércules no mereció perder tras una primera parte igualada. Con un equipo plagado de bajas, inclinó el campo hacia la portería rival en la segunda mitad. Abrió las bandas con Juanra y Peña y las ocasiones de gol empezaron a caer. Pero unas veces por indefinición de Tiago y otras por el partidazo de Alberto, el Murcia llegó al final con algo de vida. Y una vez ahí, como muchas veces suele pasar en el fútbol, la balanza no siempre se desnivela para quien más lo merece. En el 86', el exalicantinista Pedro puso un córner con veneno y Jorge desvió, de cabeza y desde el primer palo, al fondo de la red. El júbilo estalló en el Quesito del Fondo Sur del Rico Pérez.

Desarrollo.

Antes del gol de Jorge e incluso del incidente en el antepalco, Iñaki y Mandiá habían planteado una batalla rica en variantes tácticas. El Murcia salió a presionar desde el segundo uno, incluso mandando el balón a fuera de banda en la primera jugada para presionar la salida blanquiazul. Extramovotivados por su técnico, jugaron en el límite entre lo agresivo y lo legal, algo que paró el árbitro con unas cuantas amarillas. Ahí se desinfló un poco el Murcia pero Alonso no estaba dispuesto a ello y volvió a insuflar adrenalina a los suyos incluso provocando su expulsión.

Tras el descanso, el Hércules empezó a tocar y a llegar con peligro. Pero una vez más se demostró que aunque lo que hay es bueno, se necesita un killer que mate partidos como el de ayer. Tiago erró dos claras y Alberto evitó la que tuvo Urko Vera con una mano de partido. El Murcia sólo llegaba con algún tiro lejano... O a balón parado. Y así llegó la traca grana y el décimo partido sin perder. El Hércules sigue líder pero ya le pisan los talones.