El Celta toma aire tras lograr su primera victoria como local

LIGA ADELANTE | CELTA 2 - CASTELLÓN 1

El Celta toma aire tras lograr su primera victoria como local

El Celta sumó hoy su primera victoria de la temporada en Balaídos en la Liga, después de ganar por la mínima, y sufriendo hasta el último segundo, a un Castellón que demostró por qué es el colista de la categoría.

Un triunfo que le da vida al conjunto gallego en la clasificación y, especialmente, a su entrenador Eusebio Sacristán, al que se le empezaba a agotar el crédito dentro del club que preside Carlos Mouriño. La primera parte de ambos equipos fue para olvidar. Sin fútbol, sin ritmo, sólo la entrega de los futbolistas le dio algo de emoción a un encuentro que fue un tostón para los pocos espectadores que se acercaron a Balaídos.

Eusebio había pedido en la previa del partido entrega y actitud a sus futbolistas para que no se repitiera la imagen de Irún, y sus pupilos no le fallaron, aunque esta vez les faltó la claridad de ideas de otros días. En el primer acto, la estrategia fue la única solución que encontraron en ataque ambos conjuntos. El que acertara en el remate estaba claro que se iba a llevar los tres puntos, y ese fue el equipo gallego, que sobrepasada la media hora de juego se adelantó gracias a un magistral remate de cabeza del central Jordi, tras un falta lateral ejecutada por Trashorras.

Pero el partido pudo tener otra historia si el colegiado Pérez Montero, muy protestado por el equipo visitante, hubiese señalado un posible penalti del lateral Hugo Mallo sobre el visitante Miguel Palanca en el ecuador del primer tiempo.

No fue así y al filo del descanso, después de un regalo del central Xisco Campos, Michu incrementó la ventaja de los vigueses al superar a Lledó en el mano a mano. El Celta, sin ofrecer su mejor versión, se marchaba al descanso con un cómodo resultado en el marcador.

Pero este equipo está condenado a sufrir. En el minuto 62, el árbitro Pérez Montero, al que todavía le debía de rondar por la cabeza la jugada polémica de la primera parte, se encargó de meter en el partido al Castellón al señalar un penalti que sólo él pareció ver y que el delantero argentino Ulloa no desaprovechó.

Al Celta le tocó entonces ponerse el mono de trabajo para conservar el resultado. Los de Eusebio renunciaron al ataque y se limitaron a dejar correr los minutos. Pudo ser su condena, pero este Castellón tiene tan poca pegada que así será muy difícil que pueda salir de la zona baja de descenso.

Ni tan siquiera un error del lateral Roberto Lago, el único que cometió en todo el partido, lo supo aprovechar el extremo Guzmán, que había entrado en el segundo tiempo, para lograr la igualada.