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El inquietante resultado de poner a una IA a generar rostros al ritmo de la música

La inteligencia artificial cada vez da pie a mayores logros, pero no deja de dar un poco de miedito cuando vemos cosas como esta.

El inquietante resultado de poner a una IA a generar rostros al ritmo de la música

Hace unos meses la aplicación FaceApp, que convertía nuestros rostros en ancianos, se hizo viral. Su funcionamiento se basaba en una inteligencia artificial que aprendía a dotar a los rostros de ciertos ragos que nos hacían vernos ancianos aunque en realidad se basaba en los patrones de miles de fotos. En otras palabras, por si no estaba claro, como te mostraba la app no es como serás de mayor.

Lo que sí está claro es que la generación de rostros por medios de inteligencia artificial está a la orden del día. Sobre todo porque ahora una red neuronal artificial puede 'aprender' a crear estos rostros tomando como base la ingente muestra de selfies y fotografías que nosotros mismos nos hemos encargado de subir a la red.

Su habilidad puede hacer que los bancos de imágenes de stock sean cosas del pasado, o dejar de preocuparse por trabajar con modelos reales para según qué fotografías. Eso sí, cuando ponemos a trabajar estas IA en según que contextos, es inevitable que nos dé algo de repelús.

Y no solo por su potencial para hacer aún más fuerte la creación de fake news, sino por cosas que no acaba de hacer bien y que acaban generando resultados que parecen hechas del mismo material con el que se construyen las pesadillas, como esto de aquí: un vídeo que pone a una IA a generar caras automáticamente al ritmo de una canción.

El vídeo es obra Mario Klingemann, un ingeniero que en su canal de Youtube tiene varios experimentos parecidos. Para realizar este modificó una GAN (red generativa antogónica) desarrollada por Nvidia.

El resultado, cuando se congela la imagen como algunos han puesto por Twitter, es lo que decimos, pesadillas pura.