CIENCIA

La esperanza de vida humana tiene un límite: 150 años

El estudio plantea que los seres humanos puedan vivir entre 120 y 150 años y se basa en la falta de recuperación del organismo como idea principal.

La esperanza de vida humana tiene un límite: 150 años

A pesar del incremento de la esperanza de vida que ha experimentado la humanidad en las últimas décadas, los límites de la vida humana siguen existiendo. Según un artículo publicado en Nature Communications, el punto en el que el ser humano no podría aguantar fisiológicamente estaría entre los 120 y 150 años.

La investigación, llevada a cabo por investigadores rusos, analiza el envejecimiento del organismo a través de marcadores objetivos, en concreto, variables que dependen de análisis de sangre que agruparon en un marcador denominado “indicador dinámico del estado del organismo” (DOSI, por sus siglas en inglés).

Según el estudio, la tendencia entre “el tiempo de recuperación del DOSI y de la varianza” empezaría a divergir en un punto crítico de 120 a 150 años de edad, lo que, según la investigación se explica “por una pérdida progresiva de resiliencia fisiológica”, es decir, que al organismo cada vez le cuesta más recuperarse de cualquier contratiempo que le suceda.

La conclusión del estudio es que “la criticidad que resulta en el final de vida” es una “propiedad biológica intrínseca de un organismo” completamente independiente de los factores de estrés, lo que significa “un límite fundamental o absoluto de la esperanza de vida humana”. Por ello, su argumento es que esta “pérdida de resiliencia” es inevitable incluso en individuos “que envejecen con éxito”.

El estudio ha sido llevado a cabo con células de la sangre de más de 500.000 personas obtenidas de base de datos de investigación de Rusia, Estados Unidos y Reino Unido. Además, también se utilizaron datos sobre recuento de pasos de más de 4.500 personas, como indicador de la aptitud física del cuerpo humano.

La persona más longeva cumplió 122 años

Según los investigadores, el estudio se puede usar para informar sobre tratamientos que ataquen enfermedades sin afectar a la resistencia biológica e incluso, algún día y después muchas más investigaciones, extender la vida útil máxima posible.

Hasta ahora, la persona más longeva registrada en el mundo fue Jeanne Louise Calment que murió en 1997 a la edad de 122 años.