ITV

¿Cuáles son los fallos más habituales que impiden pasar la ITV del coche?

La prueba de la ITV puede resultar desfavorable o negativa en caso de acumular varios defectos leves o graves. El cuidado del coche debe ser tanto interior como exterior.

¿Cuáles son los fallos más habituales que impiden pasar la ITV del coche?

En España, los automóviles con más de cuatro años de antigüedad están obligados a pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) cada dos años, mientras que cuando superan la década esta revisión se lleva a cabo anualmente. Que se supere o no dependerá del estado de nuestro coche, por lo que podemos encontrarnos con un informe desfavorable o negativo en el peor de los casos.

Si nos califican el vehículo con el primero, podremos abandonar la estación de la ITV con él, aunque deberemos volver en un plazo máximo de dos meses con los fallos ya resueltos. Si fuera negativa, no podríamos mover nuestro coche, por lo que una grúa deberá desplazarlo al lugar donde será reparado. Y cuidado con circular sin tener una ITV positiva, pues las multan van de los 200€ a los 500€, en función de que sea desfavorable o negativa.

Nueve aspectos a revisar previamente

El mejor o peor cuidado de nuestro coche puede resultar determinante a la hora de superar este 'examen'. Con la llegada de la pandemia el Gobierno fijó una moratoria para pasar la ITV, y dicho plazo acabó en el mes de marzo. A día de hoy, los servicios deberían estar ya normalizados, después de que más de 500.000 usuarios se vieran afectados.

A fin de tener el vehículo a punto y no llevarse sorpresas, es recomendable llevar un seguimiento del estado de los diferentes componentes que serán revisados en la ITV: sistema de iluminación, neumáticos, cinturones, puertas, frenos, limpiaparabrisas, sistemas de escape, puertas, aceite y suspensiones.

Así pues, siempre puede escaparse algo por lo que nos puedan 'tirar' el vehículo, ya sea con un informe desfavorable o directamente negativo. Entre los fallos más comunes según Toyota, hay nueve que se deben tener en cuenta antes de acudir con el vehículo al centro donde lo examinarán.

Fallos más comunes en la ITV

  • Alumbrado: se debe revisar que todas las luces del coche funcionen bien. Intermitentes, luces de posición, de freno...
  • Exterior: aunque parezca un aspecto estético, la cara del coche puede ser motivo de un informe negativo. Un golpe puede dejar alguna arista al descubierto que resulte peligroso para otros vehículos o peatones.
  • Motor y transmisión: el corazón del coche, si algo no funciona bien nos puede jugar una mala pasada y generar una situación de peligro en carretera.
  • Frenos: como el motor, un desgaste excesivo puede provocar más de un susto, tanto para nosotros como para el resto.
  • Matrícula: si no se ve claramente también puede ser motivo para una ITV que no sea positiva. En dicho caso, se debe adquirir una nueva.
  • Neumáticos, ejes, suspensión y ruedas: la banda de rodadura debe ser superior a 1,6 milímetros y no debe presentar deformaciones.
  • Emisiones: otra de las pruebas es el nivel de emisiones. En caso de un vehículo diésel, se recomienda circular alto de revoluciones para limpiar el hollín acumulado.
  • Dirección: la resistencia del volante a los cambios es otro elemento que se debe vigilar.
  • Acondicionamiento interior: respecto a este fallo, el más común es el mal estado de los cinturones.