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Una universidad española prepara un enjambre de robots para estudiar el subsuelo lunar

La Universidad de Oviedo ha sido seleccionada en un concurso junto a la alemana Würzburg para diseñar la exploración de cuevas lunares.

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La Agencia Espacial Europea (ESA) convocó en 2019 un concurso de proyectos para la exploración de cuevas lunares. Ahora, la Universidad de Oviedo y la Universidad de Würzburg han sido seleccionadas para este estudio “Concurrent Design Facility”, en el que la universidad española prepara el despliegue de un enjambre de pequeños robots para ejecutar la misión, informa Europa Press.

El estudio de la ESA planteaba tres momentos de la misión: una exploración preliminar de los pozos de entrada desde la superficie, la bajada de una sonda al pozo para acceder a una primera parte de la cueva y, por último, para explorar antiguos tubos de lava subterráneo. El trabajo de estas dos universidades pretende centrarse en el segundo momento.

La Universidad de Oviedo ha tratado de encontrar una solución para la principal dificultad: la falta de luz solar con la correspondiente ausencia de energía. La solución diseñada pasa por utilizar una grúa para hacer descender a los robots.

El rover, equipado con un panel solar, podría suministrar energía a los robots gracias a un “cabezal de carga” conectado a la parte inferior de la grúa. El cabezal de carga haría lo propio de manera inalámbrica ya que se encontraría a la vista de los robots.

Por su parte, la Universidad de Würzburg ha trabajado para bajar una sonda utilizando una correa con la que poder explorar estas cuevas, formadas, se cree, por torrentes de lava hace millones de años. Esta sonda, denominada ‘Daedalus’, podría moverse de manera independiente y estaría equipada con LIDIAR 3D y visión de cámara estéreo. El estudio de estas zonas podría “acercarnos a la construcción de un asentamiento humano en la Luna”, señala EP.

Un estudio de catorce días

Este estudio integra los resultados de ambas universidades para las iniciativas European Large Logistics Lander (EL3) y Moonlight de la ESA. Se pretende que dure un día lunar, lo que equivale a catorce días terrestres, a partir del despliegue de EL3, el módulo de aterrizaje.

“El estudio de la CDF investigará detalles como los requisitos energéticos de la misión, el camino que podría tomarse desde el lugar de aterrizaje hasta el borde del pozo, y los presupuestos de energía y datos para descender y mapear el pozo”, explica Francesco Sauro, doctor en Geología en la Universidad de Bolonia, en declaraciones recogidas por Actualidad Aeroespacial.