Coronavirus

¿Pueden reutilizarse las mascarillas y cómo se desinfectan?

Las quirúrgicas son desechables y deben cambiarse en cuanto están húmedas, pero una investigación de Stanford ha encontrado la manera de poder volver a usarlas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Gobierno de España han insistido en que el uso de mascarillas sólo es imprescindible para las personas que ya están contagiadas o si se padecen síntomas leves, para evitar que puedan infectar a otras. También las recomiendan si se está al cuidado de alguien con Covid-19. Las personas sanas no necesitan utilizarlas en el resto de los casos porque no se ha demostrado que protejan a quienes no están enfermos. En los países asiáticos es más común su utilización y en nuestro país, donde ya es misión imposible encontrarlas en las farmacias, es fácil ver por la calle personas que la llevan.

Siempre es mejor prevenir que curar y en caso de hacer uso de mascarillas conviene saber si son reutilizables o no, además de cómo emplearlas. Las quirúrgicas son desechables, es decir, de un solo uso, y es necesario cambiarlas en cuanto están húmedas. No obstante, investigadores de la Universidad de Stanford han encontrado una manera de poder usarlas de nuevo, ante la escasez de productos médicos. “Para ser útil, un método de descontaminación debe eliminar la amenaza viral, ser inofensivo para los usuarios finales y conservar la integridad de la mascarilla", aseguran en el estudio.

Dos métodos eficaces

En concreto, la investigación de estos científicos relata dos únicos métodos eficaces: calentar la mascarilla en un horno durante 30 minutos a 70 grados o en el vapor de agua hirviendo durante 10 minutos. Sus pruebas fueron realizadas con un modelo específico, las mascarillas N95, y subrayan que su trabajo va dirigido únicamente a profesionales de la sanidad.

Las mascarillas quirúrgicas no otorgan protección ante agentes infecciosos que se encuentren en el aire, pero sí consiguen contener las microgotas que expulsa una persona enferma cuando tose. Dicho de otra manera, son eficaces contra agentes infecciosos que se encuentran en la saliva, como es el caso del Covid-19. Las mascarillas caseras de tela, por su parte, no están autorizadas y tampoco se ha comprobado que sean del todo útiles. De cualquier forma, en caso de uso se recomienda que se laven con asiduidad y, sobre todo, que se desinfecten.

Las filtrantes sí son eficaces y reutilizables si se mantienen en óptimas condiciones higiénicas. Este tipo de mascarillas son conocidas como FFP y protegen a la persona que la lleva puesta, ya que evitan la entrada del coronavirus en el organismo de su portador gracias a que poseen un filtro de micropartículas que impide la circulación del virus de fuera hacia dentro.