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Día mundial contra el Sida: consejos de la OMS para la prevención del VIH

La organización sanitaria de Naciones Unidas también exhorta a los países a que proporcionen a los profesionales sanitarios contra el VIH una "mayor protección y apoyo" para que puedan continuar su labor en condiciones de seguridad durante la pandemia.

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Mario Guzmán EFE

"En el Día Mundial del Sida 2020, rendimos homenaje a las comunidades y los países que han demostrado capacidad de recuperación e innovación, a menudo encabezados por las propias personas que viven con el VIH. "Esto es vital, porque mientras nos centramos en la lucha contra esta nueva pandemia, no debemos bajar la guardia ante una pandemia gemela que ha estado con nosotros durante 40 años y que está lejos de haber terminado", ha comentado la directora del Departamento de Programas Mundiales de VIH, Hepatitis e ITS de la OMS, Meg Doherty.

Según las estimaciones, 26 millones de personas recibían tratamiento antirretroviral a mediados de 2020, lo que supone un aumento de solo el 2,4 por ciento con respecto a los 25,4 millones estimados a finales de 2019. "Este aumento es demasiado lento en comparación con el año pasado, en el que la cobertura del tratamiento aumentó un 4,8 por ciento estimado entre enero y junio de 2019", argumentan.

Porque el hecho de que no se vea no significa que no esté. El hecho de que no se cuente, no se significa que los casos desaparezcan. La OMS advierte de que el progreso hacia los objetivos mundiales de diagnóstico y tratamiento "se ha ralentizado considerablemente este año".

El VIH en datos

  • 38 millones de personas están infectadas en todo el mundo, hasta finales de 2019.
  • 1.7 millones de personas se infectaron durante 2018.
  • 690 mil personas fallecieron durante el 2019.
  • El 68% de los adultos infectado por VIH y el 53% de los niños empezaron un tratamiento antirretrovírico de por vida durante el 2019.

Qué es el VIH

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ataca el sistema inmunitario y debilita la defensa contra muchas infecciones y contra determinados tipos de cáncer. A medida que el virus destruye las células inmunitarias e impide el normal funcionamiento de la inmunidad, la persona infectada va cayendo gradualmente en una situación de inmunodeficiencia. La función inmunitaria se suele medir mediante el recuento de linfocitos CD4.

La fase más avanzada de la infección por el VIH es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), que en función de la persona puede tardar muchos años en manifestarse si no se trata. Las personas con sida pueden contraer ciertos tipos de cáncer e infecciones o presentar otras manifestaciones clínicas crónicas de gravedad.

Signos y síntomas

Los síntomas de la infección por el VIH difieren según la etapa de que se trate. Aunque el máximo de infectividad se tiende a alcanzar en los primeros meses, muchos infectados ignoran que son portadores hasta fases más avanzadas. A veces, en las primeras semanas que siguen al contagio la persona no manifiesta ningún síntoma, mientras que en otras ocasiones presenta un cuadro seudogripal con fiebre, cefalea, erupciones o dolor de garganta.

A medida que la infección va debilitando el sistema inmunitario, la persona puede presentar otros signos y síntomas, como inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de peso, fiebre, diarrea y tos. En ausencia de tratamiento pueden aparecer enfermedades graves como tuberculosis (TB), meningitis criptocócica, infecciones bacterianas graves o cánceres como linfomas o sarcoma de Kaposi.

Cómo se transmite el VIH

El VIH se transmite a través del intercambio de determinados líquidos corporales de la persona infectada, como la sangre, la leche materna, el semen o las secreciones vaginales. También se puede transmitir de la madre al hijo durante el embarazo y el parto. No es posible infectarse en los contactos ordinarios cotidianos como los besos, abrazos o apretones de manos o por el hecho de compartir objetos personales, agua o alimentos.

Es importante tener en cuenta que las personas con VIH que reciben tratamiento antirretrovírico (TAR) y han suprimido la carga vírica no transmiten el VIH a sus parejas sexuales. El acceso temprano al TAR y el apoyo para continuar el tratamiento son, por tanto, cruciales no solo para mejorar la salud de las personas con el VIH, sino para prevenir la transmisión del virus.

Factores de riesgo

  • Tener relaciones sexuales anales o vaginales sin preservativo.
  • Padecer otra infección de transmisión sexual (ITS) como sífilis, herpes, clamidiasis, gonorrea o vaginosis bacteriana. 
  • Compartir agujas, jeringuillas, soluciones de droga u otro material infectivo contaminado para consumir drogas inyectables. 
  • Recibir inyecciones, transfusiones sanguíneas o trasplantes de tejidos sin garantías de seguridad o ser objeto de procedimientos médicos que entrañen cortes o perforaciones con instrumental no esterilizado. 
  • Pincharse accidentalmente con una aguja, algo que afecta en particular al personal de salud.