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PSICOLOGÍA

Propósito de año nuevo: no ordene, sea un ejemplo

El psicólogo Thomas Plante asegura que la mejor forma de modificar un comportamiento es moldeando con la actitud propia en lugar de mandando

Una persona fuma en un lugar en que está prohibido.
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El Año Nuevo es momento de balance para muchas personas. ¿Qué va bien? ¿Qué va mal? ¿He conseguido lo que quería? ¿Qué quiero hacer en el futuro? Y en estos planteamientos, en ocasiones, surgen los choques con otros comportamientos o dificultades para los proyectos propios. Ya sea con la pareja, hijos, compañeros de trabajo o incluso con aquel familiar con el que hacía mucho que no pasaba tanto tiempo. ¿Cuál sería la mejor manera de lograr que otro cambiara su forma de actuar?

Según el psicólogo Thomas Plante, es un buen momento para reflexionar sobre este propósito de año nuevo con una mente crítica y racional. «A medida que comenzamos un nuevo año y pensamos en resoluciones para nosotros mismos y quizás para otros también, es posible que deseemos tener en cuenta una de las contradicciones más notables y a menudo ignoradas con respecto al comportamiento humano. Nos encanta decirle a los demás qué hacer y cómo hacerlo, pero odiamos que otros nos hagan esto», escribe en su tribuna el profesor de Stanford. Para quien no se lo haya planteado, el experto señala que ese es el camino que se debe evitar para cambiar una conducta inadecuada en otros individuos.

A tenor de los consejos de Plante, lo ideal cuando se quiere corregir a otra persona es evitar la orden directa. El profesor universitario recuerda una teoría psicológica sobre las reacciones que funciona tanto en niños como en adultos. Cuando alguien observa que sus libertades son amenazadas o desafiadas reacciona a la defensiva aunque sea algo irracional. Cuando algo está prohibido se vuelve atractivo. La psicología inversa es, a veces, muy efectiva. 'Prohibido fumar' puede incitar a que los 'rebeldes' acudan al lugar indicado bajo el cartel.

Por tanto, el experto recomienda aprender de la conducta de los demás y mostrarse como un modelo a seguir. La observación llevará a la imitación y, con ello, al resultado deseado. El niño aprenderá a comer correctamente al ver a sus padres, los jóvenes se adaptarán al ambiente silencioso de la biblioteca o los adultos no tirarán papeles al suelo si ven que todo el mundo los deposita en una papelera en una calle limpia. En teoría, esto evitaría los carteles de obligatoriedad o prohibición «Busque cambiar el comportamiento modelando el comportamiento que desea. En lugar de decirle a alguien qué hacer, actúe como desee que lo hagan. En pocas palabras, no le digas a los demás qué hacer, sino modela el comportamiento que deseas en los demás», recomienda Plante.