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Caminar rápido 20 minutos al día reduce considerablemente el riesgo de cáncer

Los científicos asocian un mayor riesgo de mortalidad en los adultos si su actividad física está por debajo de lo recomendado.

Una mujer camina rápido por el parque para prevenir ciertos tipos de cáncer.
Arek Adeoye Unsplash

Los científicos que estudian las causas de mortalidad más comunes están preocupados por la vida sedentaria de los adultos, especialmente los de más edad. Un estudio con una muestra masiva publicado en la Revista de Oncología Clínica en Estados Unidos ha observado que con sólo 20 minutos al día andando se reducen las posibilidades de sufrir 7 tipos muy habituales de esta enfermedad.

El trabajo llevado a cabo con más de 750.000 individuso de Estados Unidos, Europa y Australia ha confirmado la relación entre el sedentarismo y los riesgos. Los expertos observaron que con una semana de actividad de intensidad moderada se asoció con un riesgo significativamente menor de cáncer de mama, colon (en hombres), endometrio, riñón, mieloma y hígado y linfoma no Hodgkin (en mujeres). Bastaba con 20 minutos al día andando de manera rápida, pedaleando de manera suave o jugando al tenis para observar como el riesgo descendía. Además, los beneficios se multiplicaban cuando se elevaba de 2,5 a 5 las horas semanales las dedicadas a trotar o montar en bicicleta de manera moderada.

La comparación de la probabilidad de mortalidad con los sedentarios es notable. Si se cumplen con los parámetros mínimos de actividad física el riesgo de cáncer de mama se rebajó un 10 % en las mujeres, un 8 % el de colon en los hombres y en todos los géneros hubo un descenso de posibilidades de sufrir cáncer de riñón (entre un 11 y un 17 %), mieloma (14 - 19 %), linfoma no Hodking (11 - 18 %) y el de cáncer de hígado llegó a un esperanzador 27 %.

Una vida con activididad física supone menor riesgo de enfermar

Los datos coinciden con otros descubrimientos llevados a cabo durante la última década. Según  los expertos de la Sociedad Americana de Prevención del Cáncer, los riesgos de una vida sin actividad física aumentan el riesgo de sufrir un cáncer de ovario, mama y mieloma, especialmente entre las mujeres.

Los resultados son esperanzadores porque establecen unos beneficios del ejercicio que también se asocian con menor riesgo de diabetes o problemas cardiovasculares. Se recomienda que las personas desarrollen no menos de dos horas y media de ejercicio corporal promedio por semana, o no menos de 75 minutos de entrenamiento vigoroso para obtener «grandes ventajas».

No hace falta correr un maratón

«Simplemente una caminata rápida durante 30 minutos la mayoría de los días de la semana puede ser importante para la prevención del cáncer», recuerda Alpa Patel, coautora del estudio. La doctora cree que «es una excelente noticia» para animar a numerosas personas que había escuchado que su actividad física debía ser «algo drástico como tener que comenzar a entrenar para un maratón».

El estudio concluye con una advertencia clara: «Quienes gestionan la atención médica, los profesionales del 'fitness' y los profesionales de la salud pública deben alentar a los adultos a adoptar y mantener la actividad física en los niveles recomendados para reducir el riesgo de cáncer múltiple».