Deporte y Vida

PSICOLOGÍA

El yoga mejora las conexiones cerebrales

Los científicos comprueban que la práctica que armoniza cuerpo y mente comparte beneficios para la memoria y la orientación espacial con los deportes aeróbicos.

Una mujer practica yoga en el bosque.
Yayan Sopian Unsplash

Yoga y cerebro son una buena pareja. Así lo han confirmado investigadores de la Universidad Estatal de Wayne (EE UU), quienes han descubierto relaciones entre las conexiones cerebrales y la práctica del ejercicio de origen oriental. Con una serie de pruebas en adultos que simplemente aumentaron una sesión semanal a su rutina ya observaron mejoras en las estructuras de su cerebro y otros aspectos beneficios para la salud que cotejaron con otros estudios relacionados.

Analizadas 11 investigaciones diferentes, los especialistas observaron que uno de los efectos era que el hipocampo aumentaba de tamaño. Esta parte del cerebro se encarga de formar nuevos recuerdos y de la orientación espacial, y habitualmente su desarrollo estaba relacionado con actividades aeróbicas. De ello se deduce que las sesiones de meditación, estiramientos y respiración podrían ayudar a retrasar o mitigar los efectos del alzhéimer. En paralelo también se desarrollan y fortalecen las funciones de la amígdala, uno de los núcleos principales del sistema límbico, una serie de circuitos que son capaces de organizar y poner en conexión la percepción y la emoción.

Por otra parte, hay otras zonas del cerebro que parecen verse favorecidas por la disciplina milenaria. El estudio ha revelado que la red neuronal por defecto, la corteza prefrontal y las redes cerebrales también tienden a ser más grandes o más eficientes en aquellos que practican yoga regularmente en casa o en centros. «La corteza prefrontal, una región del cerebro justo detrás de la frente, es esencial para la planificación, la toma de decisiones, la ejecución de varias tareas al mismo tiempo, la consideración de las opciones y elegir la correcta. La red neuronal por defecto es un conjunto de regiones cerebrales involucradas en el pensamiento sobre el yo, la planificación y la memoria», aclara Jessica Damoiseaux, quien dirigió la investigación con la profesora de Psicología de la Universidad Estatal de Wayne.

Beneficios similares a los deportes aeróbicos

Los hallazgos han llamado la atención de los científicos porque se confirman algunos beneficios que estaban asociados a otro tipo de deportes y actividades. Que uno de sus efectos buscados sea relajarse no ha limitado la extensión a otros aspectos. «El yoga no es de naturaleza aeróbica, por lo que debe haber otros mecanismos que conduzcan a estos cambios cerebrales. Hasta ahora, no tenemos la evidencia para identificar cuáles son esos mecanismos», plantea la directora de la investigación.

La hipótesis de los expertos se centra en la capacidad de la pareja yoga-cerebro para armonizar cuerpo y mente. Una parte de la psiquiatría ya ha señalado a la tradición hindú para resolver problemas relacionados con el cansancio mental y las alteraciones en el cerebro por las exigencias de rendimiento prolongadas. «La práctica del yoga ayuda a mejorar la regulación emocional para reducir el estrés, la ansiedad y la depresión. Y eso parece mejorar el funcionamiento del cerebro», recuerda la experta. Tras dar a conocer estos resultados, Damoiseaux anima a seguir investigando en la misma dirección para descubrir más efectos beneficiosos del yoga para la salud.