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DERECHO ANIMAL

Guerra abierta al foie: Nueva York ratifica la prohibición de su venta a partir de 2022

La ciudad se une así al estado de California, cuya ley por la que se prohibe el foie y otros productos derivados del engorde forzado de aves de granja fue ratificada en enero por la Corte Suprema de EEUU.

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as.com

Guerra abierta a los productores de foie y otros derivados del engorde forzado de aves en EEUU. Si en enero del presente año, la Corte Suprema de Estados Unidos ratificó la ley estatal de California por la que se prohibe el foie gras y otros productos de similares características, ahora ha sido la ciudad de Nueva York la que se unirá en 2022 a la prohibición de vender este tipo de productos.

"Me enorgullece firmar esta ley que solidifica aún más nuestro compromiso con el trato humano y justo hacialos animales en toda nuestra ciudad. Espero continuar nuestro trabajo con el resto de políticos y comunidades para proteger a los animales y forjar el liderazgo a favor de los derechos de los animales en la ciudad", asegura el alcalde de la localidad de Nueva York, Bill de Blasio.

La medida incluye multas de 2.000 dólares para aquellos restaurantes y comercios que violen la ley y supone una medida con mucho poder simbólico ya que Nueva York, considerada la capital del mundo, es también un referente en lo que a tendencias gastronómicas y culinarias se refiere y puede provocar un efecto dominó en el resto del país y en otros lugares del mundo.

Producto perseguido

Aunque no es menos cierto que Argentina, Austria, Dinamarca, República Checa, Finlandia, Israel, Turquía, Alemania, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Noruega, Polonia, Suecia, Suiza, Los Países Bajos o Reino Unido ya han prohibido la producción de foie gras. De hecho, en el ámbito europeo, solo Francia, la cuna de este producto, España, Bélgica, Bulgaria y Hungría siguen elaborándolo.

"Nueva York ha mandado un claro mensaje a los productores de foie gras: introducir un tubo por la garganta de un ave, hacerla enfermar y provocar que su hígado sea diez veces más grande del tamaño normal para producir un alimento exótico es cruel y no tiene lugar en nuestra compasiva ciudad", concluye Allie Felman Taylor, presidenta de la organización Votantes por los Derechos de los Animales.