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La maniobra de Heimlich y técnicas ante riesgos navideños

El SUMMA explica cómo reaccionar ante cortes, quemaduras y atragantamientos, que provocan llamadas a los servicios de emergencia en Navidad

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La maniobra de Heimlich y técnicas ante riesgos navideños
Tiritas

Durante las fiestas navideñas es habitual que se celebren una gran cantidad de comidas y cenas entre familiares, amigos y compañeros de trabajo en las que se pueden producir distintos accidentes, entre ellos atragantamientos. También pueden ocurrir accidentes durante la preparación de los menús, como son cortes, en algunos casos con cuchillos jamoneros que suelen producir lesiones más graves, o quemaduras durante la elaboración de los alimentos en la cocina; o bien con petardos y cohetes ya fuera del hogar. Estos accidentes domésticos, junto a borracheras y reyertas callejeras, son los responsables de que las llamadas a los servicios de emergencias se disparen cada año en fechas clave como Nochevieja.

Por ello, el SUMMA 112 de la Comunidad de Madrid ha lanzado un video en el que informa de una serie de acciones que pueden prevenir situaciones más complicadas.

Si nos encontramos con un atragantamiento, lo más habitual es que el atragantado comience a toser. Ante un atragantamiento leve se debe animar al afectado a toser. En casos de atragantamientos más severos, lo previsible es que la persona atragantada se lleve las manos al cuello. En estos casos, procederemos a practicar la maniobra de Heimlich. Para ello, nos pondremos de pie, detrás del atragantado, le abrazaremos colocando las manos a la altura de la boca del estómago, cogiendo un puño con la otra mano y haremos compresiones abdominales, dosificando la intensidad según el caso, que ayuden al paciente a expulsar el cuerpo extraño.

Si sufrimos un corte, lo primero que debemos hacer es comprimir la herida con compresas o gasas estériles. Si no disponemos de este material, lo podemos hacer con papel de cocina o paños, siempre que estén limpios para evitar posibles infecciones.

Una vez que hemos comprimido la herida, limpiaremos la misma con agua fría para retirar la sangre y poder valorar el tamaño de la herida. Si la herida es de pequeña dimensión, la limpiaremos y colocaremos un apósito o tirita en el citado corte. Si la herida es más profunda o incide en otro tipo de tejidos, como pueden ser tendones o músculos además de piel, que son cortes habituales en estas fechas con cuchillos más grandes, deberemos proceder de la misma forma y comprimir la herida con gasas o compresas, o paños de cocina o papel si fuese necesario, y nos desplazaremos al Centro de Salud donde nos realizarán la cura necesaria.

Quemaduras en el hogar y por petardos

Ante una quemadura producida en el hogar con un tostador, placa o bien un líquido caliente, procederemos a poner la zona afectada bajo agua fría (del grifo, a chorro). Con esta maniobra interrumpimos el calor generado en el tejido, aliviando la situación. Una vez que pasen unos minutos y la zona esté refrescada, secaremos con cuidado la zona, con gasas o compresas y la taparemos para evitar que se infecte. Si en la zona afectada vemos que surgen ampollas es recomendable que nos acerquemos al Centro de Salud para que nos administren un tratamiento adecuado a este tipo de quemaduras.

En el caso de las quemaduras producidas por dispositivos que contienen pólvora, como son los petardos y cohetes, procederemos a la retirada de la pólvora de la herida y refrescaremos la zona con agua fría (del grifo, a chorro). Al igual que con las quemaduras domésticas, interrumpiremos el calor generado en el tejido. En ningún caso aplicaremos pomadas ni otro tipo de productos que puedan enmascarar las lesiones. En caso que las quemaduras fuesen graves, acudiremos al Centro de Salud más cercano o, si fuese necesario por extrema gravedad, llamaremos al 112.