Ciclismo | Tour de Flandes

Gianni Bugno: “Los rivales de Pogaçar no cuentan con una potencia como UAE Team Emirates”

El excampeón analiza el dominio del esloveno antes del Tour de Flandes y destaca la superioridad táctica y colectiva del UAE Team Emirates frente a sus rivales.

Gianni Bugno: “Los rivales de Pogaçar no cuentan con una potencia como UAE Team Emirates”
EFE
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Se acerca un himno a la bicicleta. Una tierra de pavés y colinas, magia e historia. Los adoquines flamencos, las cunetas próximas a Oudenaarde, el aura de un lugar que vio nacer genios de la pintura como van Eyck o Pieter Bruegel el Viejo. Sí, la segunda clásica monumento -De Ronde- se prepara para acoger a su nuevo amo. Una dinastía aguarda detrás de la esquina. Nada es insustancial.

El Tour de Flandes (278 km con salida en la Amberes de Rubens) es la antesala de la Roubaix. También el territorio que, últimamente, se han contendido Van der Poel y Pogaçar, dos monumentos modernos en un terreno atávico, un vergel frondoso. De todo ello habla el fenómeno eterno Gianni Bugno (Brugg, 1964), quien en 1994 -allí- agigantó su leyenda. Era sobrio, grácil y elegante. Un portento de terciopelo.

Lo vertebró así el bueno de Bugno en Bélgica: un pedaleo ágil y autoritario, de gran estampida al final. Un soberbio sprint para imponerse en el fotofinish a Johan Museeuw. Hasta entonces, solo tres italianos habían gobernado: Moreno Argentin, Dino Zandegù y Fiorenzo Magni. Eran los animados y controvertidos noventa. Da la sensación que todo era más hermoso y emocionante. O quizás no. Estábamos todos francamente equivocados.

Sé que pedalea aún. Para usted es señal de libertad, pero ¿sigue de cerca el ciclismo de hoy? Más tecnología y táctica. Ritmos frenéticos. Todo más robotizado.

Lo veo. Claro que me sigue entusiasmando. Es normal esta evolución, sin duda.

Hablemos de su Giro de Flandes’94. Una victoria memorable en un territorio poco propenso para los italianos.

Llegamos cuatro al final: Museeuw, Franco Ballerini y Andrei Tchmil. Conseguí imponerme en el sprint. Todo en un tiempo importante: 6h, 45min, 20”. Entre los diez primeros se colaron cinco belgas, pero es normal porque se trata de su casa. Esta vez el favorito número uno es Tadej Pogaçar, aunque ojo con Van der Poel. También habrá que ver cómo se encuentra Van Aert… Y Remco Envenepoel, que la corre por vez primera. Podría dar la sorpresa, porque creo que la idiosincrasia de esta carrera es acorde a sus características.

Es la número 110. 278 km entre Amberes y Oudenaarde, con 16 muri. El final, con ese circuito-pasaje doble en Oude Kwaremont y Paterberg. Grandes símbolos. Será la primera clásica deluxe que verá partir juntos a Pogaçar, Mathieu van der Poel, Van Aert y Evenepoel. Dos alicientes: Tadej busca el pleno de monumentos en un año; van der Poel a por el póquer, algo inexplorado hasta el momento.

Mira, sí, pero Pogaçar es el gran favorito. No hay más qué decir. Están todos los buenos, aunque faltan Roglic y Jonas Vingegaard. No hay varios favoritos, sino uno solo. De verdad, no tiene rivales. Es un ciclista fantástico.

Hablemos de la mística de Flandes.

El público es fascinante. Hablamos de una carrera difícil, con un recorrido técnico. Es un circuito similar al de ciclocross. Esto posibilita que los aficionados vean muchas más veces pasar a sus ídolos. La simbiosis es total. Perfecta. Esto la hace diferente un poco a otras. No digo que sea la más fascinante, porque cada una tiene su magia, pero es especial.

¿Cuánto ha cambiado respecto al 94?

Mucho más atractiva ahora, que es un circuito. Antes era en línea, algo más monótono en cierta manera. La gente quiere ver a los corredores varias veces. Esta conexión permanente marca la diferencia.

Tom Pidcock es otro gran protagonista para esta edición en la cual no estará Filippo Ganna, quien logró durante la semana su primer giro del Nord: l’Attraverso le Fiandre (el aperitivo de Flandes). Se la juega en la Rouboix, la monumento menos italiana en este siglo. Solo campeonó Sonny Colbrelli en 2021. Este domingo: Bettiol (ganó en 2019), Mozzato o el veterano Trentin. ¿Qué se juegan?

Ya he hablado de quién es el favorito. Lo importante para todos, incluidos italianos, es no perder de vista a Tadej Pogaçar. Desde el inicio, sobre todo si quieres después jugarte alguna opción de hacer podio. ¿Viste la superioridad en la San Remo o le Strade Bianche? Será complicadísimo.

¿Es imbatible? ¿El mejor de siempre?

No hago comparativas entre diferentes periodos. Hoy es el más grande, pero también cuenta con la escuadra más potente. La UAE Team Emirates no admite comparativa. Es difícil competir con ella. Los rivales de Pogaçar non tienen detrás, una fortaleza tan grande como él. Puede condicionar cualquier tipo de carrera a su antojo.

Estaba leyendo en la Gazzetta dello Sport la polémica respecto al rol de las motos en las carreras de Bélgica. Esto ha dicho el ex ciclista Jakob Fuglsang, ganador de una Leigi y una Lombardía. “Condicionan. Sobre todo a saber si quien ataca mantendrá la ventaja… Todo respecto al grado de cercanía. Lo importante es apretar primero. Van der Poel no habría ganado l’E3 si quizás no hubiera tenido una moto delante”. ¿Qué opina?

Hay un reglamento jurídico. Este contempla claramente la distancia de las motos. Luego está el VAR, quien decide si anular o no la victoria. Por no hablar de los coches de equipo. Por ejemplo, en la Sanremo se tuvo que haber hecho un barrage (bloqueo temporal impuesto por los coches de equipo, en italiano ammiraglie). No se hizo. Poco más que añadir.

Se cumplen ahora diez años de la victoria de Sagan en Fiandre. Seguido de un pluscuamperfecto Fabian Caancellara. ¡El ciclismo echa de menos al eslovaco!

Uno de los más grandes de la época contemporánea. Un corredor completo, capaz de ganar en volata, atacando… Tenías las características para imponerse en cualquier tipo de carrera.

Centrándonos en sus éxitos como profesional. En su prime (primera mitad de los noventa) había pocos como usted. Induráin, Chiappucci… Poco más. Siempre fue un héroe reservado que, en cierta manera, huía de la victoria, quizás temiendo algo oscuro dentro de ella. Hizo dos podios en el Tour, logró dos mundiales en carretera (en 1992, en Benidorm, por delante de Jalabert) y el Giro inmaculado de 1990 (Pulnikov fue el mejor joven). Maglia rosa de principio a fin. Ese reto, de momento, sigue virgen. Antes: Alfredo Binda, Girardengo o Merckx.

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Miguel Induráin y Claudio Chiappucci han condicionado lógicamente mi palmarés. Han hecho que gane mucho menos, sin duda. Sobre todo, el navarro. Pogaçar puede conseguirlo. Nunca lo ha hecho, pero apuesto que antes lo después lo hará. Quién sabe si este año.

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