CICLISMO

Valverde: "A mis hijos les extrañará no verme más por la tele"

Alejandro Valverde afronta en 2022 su última temporada como ciclista profesional. En abril cumplirá 42 años: “Estar con los mejores e irme a buen nivel es una gran guinda”.

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Valverde: "A mis hijos les extrañará no verme más por la tele"
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Alejandro Valverde cumplirá 42 años el próximo 25 de abril, el día en que se disputará la Lieja, el monumento que ha conquistado en cuatro ocasiones. El murciano colgará la bici al concluir 2022. De momento, atesora 130 triunfos, etapas y podios en las tres grandes, una Vuelta y un Mundial. “Estoy feliz por todo lo conseguido”, explica a AS.

¿Cómo se ve a sí mismo ante 2022, su última temporada como ciclista?

Desde luego, no como un corredor de 41 años. Sé que esa es mi edad, que mi cuerpo tiene 41 años, pero mi cabeza piensa como si tuviera sólo 23. Físicamente me encuentro muy bien, motivado por ganar más carreras. En cuanto a palmarés, me siento orgulloso de lo logrado hasta ahora. No cambiaré de opinión.

Se convirtió en profesional en 2002. ¿Impresiona saber que se trata del final de su trayectoria?

Un poco, aunque estas últimas campañas me han servido para concienciarme del paso que me toca dar. No me habría gustado retirarme ni en el 2020 de la pandemia, que se me hizo muy raro, ni tras lesionarme en La Vuelta de 2021. Dispongo de otro curso para disfrutar, para buscar algunas victorias más, ya no me llevo los disgustos de antes por perder.

¿Qué ocurrirá cuando se baje de la bicicleta por última vez?

Veremos (risas). Quizá note algo de liberación y de pena, también de satisfacción. Y de ilusión por afrontar la nueva fase de mi vida. No dejaré de salir con la grupeta, pero sin presión ni la exigencia de los resultados.

"Dispongo de otro curso para disfrutar"

Alejandro Valverde

Y seguirá vinculado a su deporte y al Movistar.

Sí, cuento con dos años más de contrato. En 2023 realizaré funciones de embajador y algunos días me subiré al coche de director. Ya se comprobará si mi vocación para el futuro va por ese camino o por otros.

¿Cómo se ha tomado la decisión su familia?

Con alegría, aunque igual al tenerme más tiempo en casa les cuesta más aguantarme (risas). A mis hijos les extrañará no acompañarme en algunos viajes ni ponerse más frente a la tele, pero a mí se me hacía duro marcharme fuera semanas o meses, sobre todo cuando eran pequeños. El esfuerzo mental y físico pasa factura, por eso mi retirada es irreversible.

Para cerrar, un programa sin el Tour. ¿Seguro?

Sí, pretendo doblar Giro y Vuelta. Comenzaré en la Challenge de Mallorca, luego Valencia, Murcia y Andalucía antes de la Strade. Después, Cataluña o País Vasco y Ardenas, Flecha y Lieja. Tras el Giro, un respiro, para continuar quizá con el Nacional, San Sebastián y La Vuelta.

¿El Mundial y Lombardía?

No lo sé aún, quizá sea estirar demasiado.

Posee registros históricos, como el récord de medallas en Mundiales, con siete, o la plusmarca de presencias en el top-ten de las grandes, con 20… Sin embargo, ¿no se obsesionó demasiado con el Tour y dejó de lado clásicas o rondas de una semana más a su alcance?

Igual sí. O igual no. El Tour es el Tour, la prueba más importante. Vestir el amarillo, una tercera plaza en el cajón o alcanzar jornadas de montaña contra los mejores rivales significaron sueños cumplidos.

Empezó con un ciclismo más básico, recibió una suspensión por la Operación Puerto y se irá de un deporte en el que aprietan los jóvenes y en el que se planifica cada detalle.

Unas cosas sucedieron y quedaron atrás, otras evolucionan y otras ocurren día a día. Algunos chavales respetan hoy mucho menos, otros desean vencer en cada cita, los pulsómetros y los vatios definen los entrenamientos… Y yo ando ahí, en pugna con los Pogacar, Van der Poel y Evenepoel. ¿Qué más se puede pedir? La campaña 21 y a buen nivel, con la misión de enseñar a los que llegan por detrás, como Enric Mas. Me parece una buena guinda para mi trayectoria.