LA RUTA DEL TOUR

Indurain vistió su primer amarillo al ataque

El ciclista navarro llegó a Val Louron fugado con Chiappucci. Indurain se lanzó en un vertiginoso descenso del Tourmalet y esperó al Diablo.

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Indurain vistió su primer amarillo al ataque
EFE

La leyenda heredada es que Miguel Indurain ganó sus cinco Tour de Francia arrollando en las contrarrelojes y dosificando las rentas en la montaña. Y aunque haya mucho de verdad en ello, conviene recordar que su primer triunfo en la Grande Boucle llegó con un ataque en la etapa reina de los Pirineos.

El 19 de julio de 1991 se celebraba la etapa reina de aquel Tour, la 13ª. Eran 232 kilómetros con el Portalet, el Aubisque, el Tourmalet, el Aspin y la meta en Val Louron. La jornada anterior había acabado en Jaca y había supuesto una decepción que el Banesto no dinamitara la carrera en España, sobre todo cuando Greg LeMond, el campeón vigente, flaqueó en el Somport. Nadie se movió, ante el estupor del público, de los medios de comunicación y hasta de los propios rivales. Había otro plan.

José Miguel Echávarri guardaba una sorpresa. Indurain, que había ganado la contrarreloj de Alençon, la octava etapa, sobre 73 kilómetros, llegaba quinto, a 4:44 minutos de Luc Leblanc, que se había puesto líder en Jaca, y a 2:09 de LeMond, el supuesto gran rival. A poco de coronar el Tourmalet, a 66 kilómetros de la meta, el navarro saltó para lanzarse en un vertiginoso descenso. “Chiappucci viene por detrás, Miguel, es un buen compañero de escapada”, le dijo luego Echávarri. Ya había pactado con Davide Boifava, el director del Carrera, que ambos cabalgaran juntos y repartieran honores. Indurain le esperó. Por el Aspin pasaron con 2:13 sobre Bugno, Mottet y Fignon. En la recta de meta, el español dio un toquecito en el sillín de Claudio Chiappucci. Era la señal: toda tuya. El Diablo ganó la etapa con diferencias salvajes. Indurain vistió su primer maillot amarillo con 3:09 sobre Bugno. LeMond cedió 7:18.

Indurain defendió luego el liderato con suficiencia en los Alpes, se impuso en la crono de Macon, el penúltimo día... Y el 28 de julio se coronó en París. Este mes se cumplen 30 años.