GIRO DE ITALIA | ETAPA 21

Así les fue a los españoles en el Giro: honores para Castroviejo y Bilbao

El corredor del Bahrain fue fundamental para que Caruso subiese al segundo escalón del podio. El de Ineos, clave para Bernal en la alta montaña.

Así les fue a los españoles en el Giro: honores para Castroviejo y Bilbao
LUCA BETTINI AFP

El 104º Giro de Italia puso el broche de oro con la contrarreloj de Milán, que repartió éxitos para dos corredores de Ineos: Filippo Ganna y Egan Bernal. El italiano conquistó su segundo triunfo parcial en la presente Corsa Rosa (ha ganado las últimas 5 cronos de la carrera), mientras que el colombiano certificó su victoria en la clasificación general. Pero, al margen de ellos, los españoles acabaron la carrera con un papel más que digno, que repasamos a continuación.

Así le fue a los españoles en el Giro de Italia 2021

Pello Bilbao (13º): el corredor del Bahrain finalizó como mejor español de la general. No estuvo lejos del top-10 que alcanzó en pasadas ediciones (fue 5º en 2020 y 6º en 2018) a pesar de que tuvo un rol de gregario absoluto. En esas labores no se le puede otorgar otra nota que la de un sobresaliente. Ayudó a Landa hasta su abandono y después llevó en volandas a Caruso a su primer podio en una gran vuelta. Para quitarse el sombrero.

Gorka Izagirre (19º): el del Astana finalizó en un meritorio top-20 de la general a pesar de cumplir con unas funciones de gregario para su líder, un Vlasov al que se le resistió el podio, pero que dio guerra en la alta montaña para finalizar en cuarto lugar. Gorka llegó a tener posibilidades de conquistar una etapa desde la fuga, pero le faltaron fuerzas en esos momentos clave. Digno papel.

Antonio Pedrero (22º): el Movistar llegó a este Giro sin una apuesta de referencia para la clasificación general, por lo que Pedrero tuvo libertad para filtrarse en fugas y buscar triunfos de etapa. No lo consiguió, pero se dejó ver al ritmo de los grandes favoritos en algunos tramos de la alta montaña de este Giro. Le falta un puntito para estar con los mejores, pero todavía tiene potencial y margen de mejora. Dio buena visibilidad y presencia al equipo en carrera.

Jonathan Castroviejo (23º): simplemente sensacional. Así puede resumirse la actuación de Castroviejo durante estas tres semanas de Giro, en una de las mejores grandes vueltas que se le recuerdan al corredor del Ineos. Fue absolutamente clave para Egan Bernal en todos los terrenos, pero especialmente en una alta montaña donde destrozó con su ritmo, un día sí y otro también, el grupo de los favoritos. Un todoterreno como pocos en el pelotón internacional.

Mikel Nieve (25º): el vasco ha sido el tercer gregario en discordia que más brillo ha dejado en este Giro de Italia tras Bilbao y Castroviejo. Su ya reconocida excelente labor como ayudante de los jefes de filas ha quedado demostrada una vez más, ya que gracias a su trabajo diario tuvo más al alcance el podio de la carrera Simon Yates. Mikel nunca falla.

Luis León Sánchez (33º): el murciano finalizó una gran vuelta más en su trayectoria deportiva, cumpliendo a la perfección con el rol asignado por parte del conjunto Astana. Trabajó para su líder, Vlasov, pero también gozó de libertad para meterse en fugas. Al igual que a su compañero Izagirre, le faltaron energías en momentos decisivos para aspirar a conseguir algún triunfo parcial.

Rafa Valls (96º): el del Bahrain pudo acabar el Giro dentro del top-100 y sin consecuencias negativas en el plano físico. Buenas noticias teniendo en cuenta la mala suerte que ha perseguido a Valls en muchos tramos de su carrera en forma de caídas. Le faltó ese golpe de pedal necesario para poder estar en momentos clave de la alta montaña para arropar a su líder, Caruso, y tampoco tuvo opciones de filtrarse en escapadas al estar relegado a esas funciones de gregario.

Albert Torres (138º): el pistard del conjunto Movistar sigue acumulando experiencia en las grandes vueltas. Finalizó en los últimos puestos de la clasificación general, a 5 horas y 17 minutos de Bernal. No tuvo percances en carrera y pese a sufrir en montaña, su punto débil, pudo salvar cada jornada el fuera de control sin demasiados apuros.