CICLISMO

Los planes de Landa en 2021

El ciclista del Bahrain afronta su último año de contrato con la idea de correr dos grandes, estar en Juegos y Mundial y muy pendiente de la Fundación Euskadi que preside.

Los planes de Landa en 2021
Tim de Waele Getty Images

Mikel Landa ha estado unos días en Gran Canaria disfrutando del buen tiempo y huyendo del frío de Murguía. Su cuartel general en la isla es el Anfi, complejo fundado en 1988 por el empresario noruego Björn Lyng. Allí descansa, se prepara y hace muchos kilómetros porque las condiciones en casa son duras: frio, hielo y carreteras con demasiado tráfico en Navidades a pesar de las restricciones de movimiento. También tiene que asistir a las concentraciones que diseñe el Bahrain, aunque éstas están muy mediatizadas por la evolución del COVID-19.

Por su mente pasa el plan para 2021, que tendrá dos momentos claves: el Tour de Francia y, luego, o Giro o Vuelta. Desea hacer dos grandes y variar la táctica de un 2020 marcada por la pandemia y el recorte de los calendarios. La prueba italiana es una de sus favoritas (junto a Lombardía) pero no descarta disputar la carrera española. Le encantaría que la Fundación Euskadi, que él mismo preside, también esté presente en esa cita. De hecho, es uno de los grandes deseos para el año y puede que su presencia incluso esté un poco mediatizada por la posible invitación de Javier Guillén.

No parece fácil que haya huecos, máxime en el año en el que sale de Burgos por lo que el conjunto de la ciudad castellana tiene prácticamente asegurada su presencia. Al margen de los equipos extranjeros que puedan acudir, seguramente se juegue las alubias de última hora con el Caja Rural-Seguros RGA. Todo dependerá también de los resultados que vayan consiguiendo todos a lo largo de la temporada. El año pasado no llegó la invitación pero, tal y como estaban las cosas, se aceptó con deportividad. El fichaje de Luis Ángel Maté también va en esa dirección. Quieren correrla sí o sí y cuanto antes, mejor.

Mikel Landa posa para AS durante la pasada Vuelta a Burgos.

País Vasco, primer objetivo

Mikel Landa podría arrancar su temporada en Mallorca o en Andalucía (dependiendo de si se decide o no por el Giro). Correrá Tour como principal objetivo de la campaña pero, un par de meses antes, lo dará todo en la Itzulia. A la Vuelta Ciclista al País Vasco irá con todas sus fuerzas, en uno de los picos alto de la temporada, para tratar de ganarla. Ha llegado un momento en el que no se va a conformar con etapas o podios. Si luego no hay otro remedio, pues se aceptará de forma deportiva y ya está. Pero, de salida, Mikel Landa tratará de ganar la carrera de su tierra que tendrá una etapa íntegramente alavesa entre Amurrio y Llodio con llegada a la ermita de Santa Lucía tras una subida muy exigente.

El 2021 será también el año de los Juegos Olímpicos de Tokio, a los que desea acudir, y del Mundial, donde también espera estar. A partir de ahí, carreras que pueda ir intercalando con la intención de estar en forma en los momentos claves del año. Además, cumplirá su segundo año en Bahrain y tendrá que buscarse una renovación o un salto a otra escuadra de primer nivel. Siempre le quedará, en cualquier caso y con 31 años, la posibilidad de recalar en el Euskaltel Euskadi. Su sueño, y el de su entorno, siempre ha sido el de que los mejores corredores vascos del momento se puedan reencontrar -o coincidir por primera vez- en un proyecto común potente. El sueño es que los Izagirre, Pello Bilbao, Omar Fraile y compañía, vistan de naranja junto al propio Mikel Landa. Eso reactivaría, por ejemplo, la implicación del gobierno autonómico a nivel económico.

Pero eso, por ahora, queda muy lejano. La intención de la Fundación es ir asentando el proyecto institucional y deportivo. En 2020 no han tenido muchas carreras y ahora, de nuevo bajo la batuta de Jorge Azanza, tratará de destacar en el calendario español, portugués, francés e italiano especialmente. Muchos ojos estarán puestos en Caja Rural, Kernpharma, Burgos BH o el equipo de Alberto Contador, pero en el País Vasco es Euskaltel la referencia más familiar después de la desaparición del Murias. La ayuda del emporio telefónico y de una serie de empresas importantes permite su supervivencia y la solidez exigible. También las instituciones forales y el Gobierno Vasco tienen la vocación de ayudar a la Fundación a pesar de la crisis económica que va a llegar después de la sanitaria.