TOUR DE FRANCIA | ETAPA 15

Pogacar: "El plan no cambia: atacar para ganar este Tour"

El esloveno sumó su segundo triunfo en la presente edición en el Grand Colombier. Recortó cuatro segundos a Roglic por las bonificaciones.

Si en la Vuelta sumó tres triunfos parciales y acabó tercero en su debut en una grande, en su estreno en el Tour lleva dos victorias y marcha segundo de la general, a 40 segundos de Primoz Roglic, su compatriota. El esloveno Tadej Pogacar, de 21 años, no para de crecer. En el Grand Colombier simplemente se limitó “a resistir”, pero aun así superó al resto de los gallos: “Fue un día muy duro. El Jumbo puso un ritmo altísimo, así que la jornada se convirtió en un ejercicio de supervivencia. Por fortuna llegué con fuerzas al esprint, y ahí pude conseguir otro éxito para el palmarés. Siempre gusta ganar”.

Pese a su ambición y sus ansias por atacar y recortar diferencias, también demostró que no le importa competir con la calculadora y aguardar a oportunidades mejores: “No tenía sentido ninguno acelerar, los chicos del Jumbo nos asfixiaron con su tempo. De hecho, asesinaron a algunos de los favoritos, como Bernal o Quintana”. Eso sí, no cambió ni una coma del discurso pronunciado hasta la fecha: “El plan es atacar, atacar y ganar el Tour. No sé si Primoz resultará imbatible o batible, pero lo intentaré. De momento no permitió margen alguno para que los demás le recortemos distancias, salvo por las bonificaciones”.

Pogacar amplió las explicaciones respecto a la empresa a la que se enfrenta: “Será una misión casi imposible. Hay que desmontar no sólo a Roglic, sino a Dumoulin, Kuss, Bennett, Gesink… Se trata de un ejército disciplinado y muy en forma con un objetivo claro: conducir a Primoz de amarillo hasta París. Aunque no me temblará la voluntad, veremos si las piernas responden”.

El UAE lleva tres dianas en esta edición. Alexander Kristoff venció en Niza en la etapa inaugural y se enfundó el maillot amarillo: “Deberíamos festejar un poco por las dos semanas tan bonitas de la escuadra. Quizá no rodar demasiado en el día de descanso”. Y en el Grand Colombier quedó prácticamente sentenciada la clasificación del mejor joven, salvo percance. El portador del blanco se sorprendió por la crisis de Egan Bernal: “Muchos le considerábamos todavía uno de los máximos aspirantes al título. Por lo tanto, esperaba más de Bernal y el Ineos. Eso sí, su explosión me inspira bastante confianza: aún puede suceder cualquier cosa entre los Alpes y la crono de La Planche des Belles Filles”.