CICLISMO | STRADE BIANCHE

Van der Poel acapara los focos en la apertura de las clásicas

El neerlandés debuta en la Strade Bianche. Julian Alaphilippe defiende su victoria de 2019 y Cortina será la baza española. Las temperaturas serán muy elevadas.

Van der Poel acapara los focos en la apertura de las clásicas
AFP

La Strade Bianche abre el calendario de carreras World Tour tras el confinamiento, aunque prácticamente todas las que quedan esta temporada serán así principalmente por la participación estelar que tendrán en este nuevo calendario condensado hasta final de año. También sirve para de apertura para las clásicas, que habitualmente serían en primavera y ahora abren el mes de agosto. La prueba italiana, desde su primera edición en 2007, fue ganando peso con el paso de los años, hasta ser considerada actualmente una de las pruebas de un día más prestigiosas tras los cinco Monumentos.

Su particularidad son los tramos de sterrato (once en total), con constantes subidas y bajas por la Toscana y con una rampa de 18% antes de la meta de la Piazza del Campo de Siena. Julian Alaphilippe defiende el título logrado el pasado año tras un vibrante duelo con Fuglsang, que también repite. Este año, tendrán otro rival estelar: Mathieu van der Poel. El neerlandés, que solo corrió este año en el Algarve, parte como uno de los grandes favoritos. “Esto es más complicado que lo que se ve en la tele”, dijo Van der Poel tras el reconocimiento de este viernes. Será su debut en la prueba, que será la más calurosa de siempre y dificultará, junto al polvo, la visión en los tramos de sterrato.

Cortina en Siena, meta de la Strade Bianche

También estarán Peter Sagan, Wout van Aert... y el asturiano Iván García Cortina. “Después de tanto tiempo, el estado de forma de todos es una incógnita. Nos estuvimos preparando al máximo en Andorra (se me hizo duro...) y ahora toca competir”, cuenta para AS desde Italia. Las medidas de seguridad seguirán presentes, aunque en Italia el uso de las mascarillas es menor. "Me parece bien que nos hagan muchos controles. Antes de volar, una vez aquí para competir y demás, pero luego en los autobuses del aeropuerto nos juntan a todos. Eso es lo que no entiendo, pondría aunque sea otro para que fueran más vacíos", cuenta el asturiano, que cree que cuantas más medidas, mejor. A priori, no será una de las bazas principales bazas del Bahrain (Mohoric y Teuns), pero no descarta nada: “Hay que trabajar y estar preparado para lo que pueda pasar, que nunca se sabe”.