CICLISMO

La burrada de Naesen: 365 kilómetros de entrenamiento

El ciclista belga del AG2R La Mondiale realizó este largo entrenamiento aprovechando el permiso de Bélgica, que permite a sus ciclistas salir a entrenar pese a la cuarentena.

Oliver Naesen, en fuga durante una etapa del Tour de Francia.
JEFF PACHOUD AFP

Los ciclistas aún siguen con hambre de competición y carreteras pese al aplazamiento de las próximas carreras del calendario UCI a causa de la pandemia de coronavirus, que afecta a numerosos países de Europa que han decidido aplicar medidas de cuarentena para frenar la expansión del virus.

Al contrario que en España, en Bélgica sus deportistas sí tienen permiso para salir a entrenar y algunos de ellos han decidido aprovechar este momento al máximo, como es el caso del ciclista del AG2R La Mondiale Oliver Naesen.

Naesen subió a su cuenta de Strava una actividad realizada este miércoles en la que recorrió buena parte de las carreteras de Flandes para completar un total de 365 kilómetros. El belga salió desde las cercanías de Bruselas para rodar por las carreteras de las Clásicas de Flandes para después ir al norte hacia Brujas. Desde aquí puso rombo a Amberes para después regresar al inicio de la ruta en los alrededores de Bruselas. En total Naesen completó un total de 12 horas de entrenamiento (12:03:04) a una velocidad media de 30,4 km/h y una petencia media de 200 vatios para un trabajo toal de casi 8.000 kilojulios junto a Maxim Pirard, campeón del mundo de Gran Fondo.

En declaraciones a Het Laatste Nieuws, Naesen habló de su particular aventura. "Maxim es el hombre de las cosas extremas. A veces entrenamos juntos y ya me había invitado alguna vez. Quería rodar hacia todos los límites de la provincia de Flandes. Antes no estaba tan loco para hacerlo, pero llegó el momento de decir 'sí'", confesó Naesen, que también analizó cómo fue esta experiencia. "Fue maravilloso. Pude despejar mi cabeza por completo. No habíacasi nadie por la carretera y no escuché nada sobre el coronavirus en todo el día. Rodamos a 30 km/h con tres descansos en una panadería. En resumen: no sufrí pinchazos, tres bolas de berlim, tres botellas de agua y doce geles".

Naesen también lamentó la suspensión de las Clásicas de Flandes, sus citas preferidas del calendario. "Es muy extraña esta situación. Otros años estaba superenfocado y ahora todo está detenido. Tengo 29 años. Estoy en mis años más fuertes". Y espera que las Clásicas se celebren en otoño. "¿Por qué no celebrarlas después de la temporada en una semana con una carrera el miércoles, otra el sábado y otra el domingo? Se pueden alternar el pavés y las Ardenas porque son para ciclistas distintos. El sábado correr Lieja-Bastoña-Lieja y el domingo el Tour de Flandes. ¿No sería un gran fin de semana?"