TOUR DE FRANCIA

El Tour rindió homenaje a las víctimas del atentado de Niza

La carrera barajó suspender la etapa, pero guardó un minuto de silencio y no hubo ceremonia. “El Tour seguirá con sobriedad y dignidad”, dijo Prudhomme.
Atropello masivo en La Rambla de Barcelona

El Tour se acostó y despertó en shock por el atentado de Niza. La carrera barajó la suspensión de la contrarreloj, pero su director, Christian Prudhomme, anunció en una conferencia en el village de Bourg Saint Andeol que no se paraba: “El Tour continuará con sobriedad y dignidad. De acuerdo con las autoridades estatales (contactaron con François Hollande y Manuel Valls), pensamos que nuestra ronda debe seguir adelante y no ceder ante la presión de las personas que intentan cambiar nuestro estilo de vida”.

Por una etapa, el ambiente festivo se convirtió en profundo respeto por las víctimas. Pelotón y organización portaron brazaletes negros; no hubo música ni actividades en el village; se guardó un sentido minuto de silencio antes de que partiera Sam Bennett, el primer ciclista; la caravana publicitaria cubrió su recorrido sin ruido y no se celebró la habitual ceremonia de premiación, sino otro homenaje de los líderes de las clasificaciones y Tom Dumoulin: “Se trata de un día de luto para Francia y el Tour. Nuestra solidaridad para Niza, ciudad cercana por la París-Niza”.

Homenaje a las víctimas.

Las medidas de seguridad, muy exigentes desde el inicio de la prueba, se reforzaron durante la jornada. En la salida y en la meta se produjeron controles y registros. ASO no facilitó las cifras, pero 23.000 policías acompañan al Tour entre gendarmes uniformados, de paisano, agentes de cada departamento y las unidades especiales antiterroristas (como los SWAT), que por primera vez se encuentran desplazadas como retén. En la llegada de La Caverne du Pont d’Arc parecían en clara mayoría los oficiales sobre los aficionados.