GIRO DE ITALIA | 9ª ETAPA

Landa y Valverde salen vivos de la crono y Brambilla sigue líder

Sólo cedieron 22" y 26" con Dumoulin y 7" y 11" con Nibali. Brambilla retuvo el rosa por 1" sobre su compañero Jungels. El triunfo de etapa fue para Primoz Roglic.

Mikel Landa en la contrarreloj de la Etapa 9 del Giro de Italia
JESÚS RUBIO

“Que llueva, que llueva mucho”, deseaban los auxiliares del Sky en la previa de la crono. “La lluvia igualará las cosas”, suspiraban. Y así fue. Gianluca Brambilla conservó la maglia rosa por un segundo respecto a su compañero Bob Jungels, pero los tres máximos candidatos al título, Vincenzo Nibali, Alejandro Valverde y Mikel Landa, salieron reforzados. Sobre todo, Landa, al que le daba respeto la contrarreloj de 40,5 km y ahora se halla a 25 segundos de Nibali y a 23 de Valverde. “Un éxito con la montaña que falta”, sonreía el vasco, radiante pese al agua que le empapaba. Igual que el murciano: “Me siento muy feliz con el resultado”.

Aunque Ilnur Zakarin marcaba los mejores tiempos entre los aspirantes, se cayó dos veces, sufrió una avería, cambió de bici y, para rematar, debió pasar control antidopaje. Enfadado, calado y molido, se le escaparon unos juramentos en ruso irreproducibles. No obstante, no cedió tanto: Nibali le saca 1:16 con ese cúmulo de desgracias. Pozzovivo, Chaves y Urán fueron los derrotados del día. Los neerlandeses Tom Dumoulin y Steven Kruijswijk, irregulares y sin equipo para los Dolomitas y los Alpes, sostienen aún el pulso a los tres galácticos. Por su parte, Andrey Amador marcha tercero de la general, por delante de Valverde, su jefe en el Movistar. El tico brilló gracias al perfil quebrado.

Ilnur Zakarin cruzó herido la meta.

Sube, baja. Arranca, frena. Curva, contracurva. Terreno sinuoso, técnico y pestoso a través de las colinas de Chianti, en la bella Toscana. Un terreno apto para la explosividad de Valverde, Landa y Nibali. Las viñas de sus laderas producen unas 35 millones de botellas de vino al año. La denominación de origen Chianti cumple su 300 aniversario este 2016. Así que el vencedor no podía celebrarlo de otra manera. Primoz Roglic se quedó en Apeldoorn a 22 milésimas de Tom Dumoulin, primera maglia rosa. Al esloveno, exsaltador de esquí de 26 años, le favoreció partir antes de que cayera el diluvio: “El destino me ha correspondido. Brindo por mi primer triunfo en una grande y por mi buena suerte”.

Todo lo contrario que Nibali, quien recibió una noticia terrible por la mañana: uno de los chicos de su escuela de ciclismo, Rosario Costa, falleció al chocar contra un vehículo mientras se entrenaba en Messina. El chaval, de 14 años, se encontraba bastante unido a la familia del siciliano. En Catanzaro se acercó junto al padre de Nibali a desear suerte a su ídolo. “Quería dedicarle a su familia la victoria o la maglia, pero no lo conseguí. Competiré con su recuerdo”. Emocionado, El Tiburón prometió batalla. Valverde y Landa están listos para el desafío.