NewslettersRegístrateAPP
españaESPAÑAchileCHILEcolombiaCOLOMBIAusaUSAméxicoMÉXICOusa latinoUSA LATINOaméricaAMÉRICA

NBA

Un protocolo para el desastre

Las ligas profesionales, tienen, en Estados Unidos, planes de contingencia para casos de tragedias y de “muerte o desmembramiento” de varios integrantes de una franquicia.

Actualizado a
NEW YORK, NY - FEBRUARY 15: Pau Gasol of the Eastern Conference All-Stars battles for the jump ball against Marc Gasol of the Western Conference All-Stars during the 2015 NBA All-Star Game as part of the 2015 All-Star Weekend at Madison Square Garden on February 15, 2015 in New York, New York. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and/or using this photograph, user is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement.  Mandatory Copyright Notice: Copyright 2015 NBAE (Photo by Ned Dishman/NBAE via Getty Images) KK21
Ned DishmanDIARIO AS

No es uno de nuestros temas favoritos, desde luego hay otras cosas de las que nos gusta más hablar”, decía el portavoz de la NFL a ESPN mientras su homólogo en la MLB tampoco se sentía especialmente cómodo con la pregunta: “Tenemos un plan, claro que sí. Pero que Dios nos libre de tener que utilizarlo”. Esa pregunta ponía los pies en un escenario que nadie desea pero que, por desgracia, ya ha sucedido. No en el deporte profesional estadounidense pero sí en el universitario. Y también en otros lugares del mundo con equipos que se perdieron de forma dramática. Qué sucedería, planteaba ESPN, si en el caso de una tragedia aérea, un accidente de consecuencias fatales, u otro hecho que produjera un resultado similar en un equipo. Cómo se reaccionaría desde su liga. Qué opciones tendría una franquicia para rehacerse después de algo semejante.

Porque opciones, planes, hay. Cosas que nadie prefiere tener que saber, claro. Mejor que sigan olvidadas. Pero que están ahí, en las normativas. En plena pandemia, cuando la NBA planteaba un reinicio mientras muchas voces clamaban por la cancelación definitiva de la temporada 2019-20, apareció la sombra de la doomsday provision, algo así como una provisión del día del Juicio Final; el artículo XXXIX de la sección 5 del convenio colectivo, que permitía a las franquicias dejar de pagar un porcentaje del sueldo de sus jugadores por unas causas “de fuerza mayor” que incluían desastres naturales, guerras… y pandemias. No se llegó a usar, pero su existencia (desconocida para casi todos hasta ese momento) sobrevoló unas negociaciones que en todo caso acabaron, ya se sabe, con exitoso reinicio en la burbuja de Florida.

En el deporte profesional estadounidense no ha habido desastres dramáticos que hayan afectado a equipos, casos como los de la tragedia de Superga de 1949, en la que murieron 18 jugadores del Torino, o el accidente del Manchester United en 1958 en el que perdieron la vida ocho integrantes del equipo británico; O el más reciente de 2016, en el que fallecieron 71 personas, incluidos todos menos tres miembros del Chapecoense brasileño. Sí los ha habido, en Estados Unidos, en el deporte universitario. El peor se llevó a 37 jugadores de fútbol americano de la Universidad de Marshall en 1970, un mes después de que fallecieran también en un accidente catorce de Wichita State. En 1977, catorce jugadores de baloncesto de Evansville murieron en la última tragedia hasta 2001, cuando un pequeño avión de hélices se estrelló en un percance en el que murieron sus diez tripulantes, ocho relaciones con el equipo de baloncesto de Oklahoma State (dos jugadores) y los dos pilotos. Dentro del pabellón de los Cowboys hay un lugar de tributo con una estatua en recuerdo a los diez fallecidos: remember the Ten.

En 1995, los Bulls temían por su seguridad en los vuelos que servían para los desplazamientos del equipo. Durante uno de ellos, los jugadores tuvieron que ponerse las mascarillas de oxígeno por la despresurización de la cabina que siguió a una caída en picado del avión durante varios segundos. Después de algún incidente más, el presidente de la compañía que trabajaba con los Bulls (y con otra veintena de franquicias profesionales) tuvo que subirse a uno de sus aviones y realizar un trayecto (de Washington a Chicago) para que los jugadores vieran que si él lo hacía es porque la cosa no era tan delicada.

En la NBA, nunca ha estado tan cerca el desastre como en 1960, cuando los Lakers (todavía Minneapolis Lakers, justo un año antes de la mudanza a Los Ángeles) cogieron un vuelo (el 18 de enero) que tuvo que realizar un aterrizaje forzoso, una cuestión de vida o muerte, pasada la una de la mañana en un campo de maíz de Carroll (Iowa). En plena ventisca sobrevolando una tormenta, el avión (un DC-3) tuvo un problema eléctrico y perdió el rumbo camino de Minnesota. El piloto, un veterano de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea, logró salvar la situación en lo que se conoció como “el milagro del campo de maíz”. Había 23 pasajeros a bordo, toda la plantilla de los Lakers.

Ampliar

Si una competición tuviera que enfrentarse a una tragedia catastrófica en uno de esos equipos, existen medidas extraordinarias que incluyen la realización de un draft de contingencia o de desastre, un disaster draft en el que la franquicia afectada podría elegir jugadores del resto de las de la competición. Eso en el caso de que se acordara así por parte del comisionado y de que se decidiera intentar su continuidad competitiva en esa temporada ya que también existe, claro, la posibilidad de que ese equipo dejara de jugar hasta el curso siguiente.

Desde la MLB a la NBA y la NFL

La MLB incluyó en su libro de normas para el béisbol profesional una reglamentación para estos casos excepcionales. En caso de que hubiera cinco o más jugadores “muertos, discapacitados o desmembrados” en un equipo, y si se quiere facilitar su continuidad en esa temporada, se podría realizar un draft (restocking draft) en el que podría elegir tantos jugadores como ha perdido sin poder llevarse a más de uno de cada uno de los otros equipos. Es decir, solo uno por franquicia y con un rango por posiciones que tendría que aprobar y aplicar el comisionado. Cada equipo pondría a cinco (siempre de su lista de activos, no lesionados ni suspendidos) a disposición de ese draft. El resto de su plantilla sería intocable. De estas normas, que nunca se han tenido que aplicar (por suerte) para ese trágico uso que las originó, salió la base de los draft de expansión que se usaron después en el deporte estadounidense para nutrir de jugadores a las franquicias creadas desde cero cuando las Ligas decidían (la NBA lo volverá a hacer a medio plazo, parece ya obvio) ampliar su número de equipos.

En la NBA, la norma dice que para que se apliquen estas normas de contingencia tienen que haber un mínimo de cinco jugadores muertos o desmembrados. En ese disaster draft, si es la opción escogida, el resto de equipos podrán proteger a cinco jugadores, que pasarían a ser intocables. Del resto se podría seleccionar, también con un máximo de uno por franquicia.

En el resto de Liga profesionales hay consideradas situaciones similares también. En la NFL, por ejemplo, se separan dos supuestos diferentes: el “casi” desastre (near disaster), cuando hay menos de 15 jugadores afectados, o el desastre (disaster) si son quince o más. En el primer escenario, no se recurriría en ningún caso a draft especiales. El equipo sí pasaría a tener preferencia durante toda la temporada para hacerse con jugadores vía waivers (despedidos por otros equipos). Sí podría hacerse con un quarterback de otro equipo (dos, de hecho) si uno de los jugadores afectados jugaba en esa posición y siempre buscando en plantillas con tres quarterbacks disponibles. Esos equipos podrían proteger a dos y dejar expuesto a un tercero que, además, volvería a su equipo original para la siguiente temporada. En caso de desastre, sí habría draft con el derecho del resto de equipos de proteger a 32 jugadores. Si el comisionado optara por pausar la actividad del equipo que ha sufrido la tragedia, este tendría automáticamente el número 1 del siguiente draft convencional, una vez acabada esa temporada.

Sigue el canal de Diario AS en WhatsApp, donde encontrarás todas las claves deportivas del día.

Normas