Mara: “Este año me ha cambiado la vida”
El pívot (21 años) ha hecho historia en la Final Four de la NCAA. El aragonés, en el Mejor Quinteto de la fase final, ha reconducido su trayectoria con el salto a Michigan.


En Estados Unidos, cortar las redes de las canastas de la Final Four universitaria, un privilegio del campeón, es una de las cosas más parecidas a ser, al menos por un instante inolvidable, el rey del mundo. Y Aday Mara (Zaragoza, 7 de abril de 2005) lo vivió en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis, ante un mar de más de 70.000 aficionados, con la camiseta de los Wolverines de Michigan, una universidad que ya no olvidará nunca al pívot aragonés, ancla de un equipo que llevaba sin ganar el March Madness desde 1989. Para una de las grandes promesas del baloncesto español, un jugador con condiciones para ser único, ha sido un año extraordinario después de dos temporadas muy complicadas en UCLA. Ahora, en un momento excepcional, atiende a AS, repasa unos meses mágicos y abre puertas hacia un futuro que pinta brillante.
¿Qué se siente al cortar las redes como campeón de la NCAA en un estadio con 70.000 aficionados?
Sobre todo, es un orgullo muy grande y una felicidad enorme por mis compañeros y por la gente del equipo. Por todo el trabajo que hicimos durante la temporada. Todos sacrificamos muchas cosas para poder llegar a eso. Así que muy contento de poder hacerlo delante de toda esa gente. Y de toda la que nos veían en sus casas, que he visto que fueron 20 millones de personas.
¿Dónde acabó esa red?
Me he quedado un trozo, es lo que se hace aquí. Cortas un trozo para ti y la red a veces se le queda el entrenador, pero lo más normal es que la dejen con el trofeo. Yo me he quedado mi trozo, la camiseta y la gorra de campeón.
¿En qué momento se da cuenta de la trascendencia, deportiva y social, que tiene la Final Four universitaria?
En España no pensaba que esto era tan grande. Es cierto que en mis dos años en UCLA ya me di cuenta de que marzo es uno de los mejores meses para el baloncesto en Estados Unidos. Se nota mucho, la gente de la universidad está súper metida Y no solo ellos, todo el mundo lo sigue un montón.
¿Es consciente de que está en la historia de Michigan? Es una universidad sobre todo de fútbol americano, pero también con mucha tradición en baloncesto, y llevaba sin ganar el March Madness desde 1989.
Sí, para mí y para el equipo lograr esto con Michigan... es que no es tanto una universidad de fútbol americano como de deporte, de todo: gimnasia, hockey, baloncesto masculino y femenino... sus equipos siempre están luchando por algo. Es una pasada hacer historia con una universidad que ha tenido equipos de baloncesto increíbles pero que solo había ganado una vez el torneo. No es lo mismo lograrlo en UCLA, que tiene once, que aquí.
A nivel de juego, ¿cuál es la mayor diferencia con la ACB?
Hay más diferencia entre Europa y la NBA, el universitario está más cerca del europeo por los espacios, el tema de la zona... Puede ser que en Europa sea todavía más sistemático. Se juega buscando ventajas dos contra dos, tres contra tres, bloqueos… Aquí hay mucho talento individual y los cuerpos son más atléticos, más fuertes y grandes, eso lo noté sobre todo el primer año. Tienes un par de jugadores que a partir de solo un pequeño sistema son capaces de sacar una ventaja por el talento individual que tienen.
Y a nivel personal, ¿cómo le cambió la vida pasar del baloncesto español a ser jugador y estudiante en EE UU?
En Zaragoza jugaba como profesional pero seguía yendo a clase, así que en eso no había tanta diferencia aunque es cierto que estaba en casa y eso facilitaba todo mucho. Sí que cuando estás en un equipo profesional se nota que necesitas ganar, es un trabajo. Aquí estás en la universidad, juegas para mejorar individualmente y conseguir algo como equipo, pero también para llevarte experiencias. Te quedas con lo que aprendes. Es diferente porque uno es más un trabajo y el otro, un aprendizaje.
Después de dos años complicados en UCLA, en Michigan se ha encontrado con Dusty May, un entrenador que ha confiado en usted y que supongo que ya será para siempre alguien importante en su vida.
Sí. De Dustin me impresionó mucho su obsesión por mejorar, por buscar cosas nuevas, las horas extras que hace… He tenido entrenadores muy buenos pero él es uno de los mejores, de los que más me ha ayudado. Este año me ha cambiado la vida y se lo debo a él y a todo su staff.
¿Lo pasó muy mal en UCLA? ¿Pensó en regresar a España?
Sí, fue muy complicado. Llegué con unas expectativas muy grandes y ver que no se cumplían y que no pasaba lo que yo quería fue muy frustrante. Y me preguntaba que por qué era así. Fue muy duro hasta que me di cuenta de que era yo el que tenía que cambiarlo. Después, el segundo año veía que podía ayudar al equipo, entrenaba y jugaba bien… pero no me daba oportunidades para hacerlo. Creo que me llevo un aprendizaje muy grande: saber que aunque hay veces que no van a ir las cosas bien tienes que seguir trabajando. Si pones cariño y esfuerzo, te llegará el momento.
En lo individual, ¿en qué cree que ha mejorado más como jugador durante este curso?
Creo que el mayor cambio ha sido físicamente. He dado un pequeño gran paso adelante, y creo que puedo mejorar más. Diría que eso es lo que más me ha ayudado. Si estás mejor físicamente, haces muchas cosas con más facilidad. Si te empujan y no te puedes mover, si con contactos te cuesta, no puedes jugar tan libre como te gustaría. Al mejorar físicamente sentía más libertad en cosas que igual antes no podía hacer como quería.
¿Está muy pendiente de las previsiones para el draft de la NBA? Su valor se ha disparado esta temporada...
Sí, salen cosas y te fijas pero no hago mucho caso porque al final se trata de hablar con equipos y ver cuál te quiere, quién apuesta por ti. Que se diga ahora un puesto en el draft... no hay que hacer caso porque después puede cambiar todo. Estoy contento de poder tomar yo la decisión, elegir. No tendría ningún problema ni en ir a la NBA ni en quedarme en Michigan, las dos opciones me parecen muy buenas.
¿Ha hablado con Hugo González mucho? Él precisamente ha destacado mucho que llegó a un equipo que realmente contaba con él y le ha dado oportunidades.
No, no he hablado mucho con él pero ahora lo haré más para saber cómo hizo el proceso y aprender cómo puedo hacerlo yo lo mejor posible. Pero sí que he estado hablando más con Santi Aldama… Ahora hablaré más con ellos para que me den consejos sobre cómo llevar todo el tema del draft.
¿Cuál es su jugada favorita del torneo? Alguna que le venga a la cabeza la primera sin tener que pensar mucho...
Diría que la de la finta en el poste bajo a Robbie Avila, por encima de su cabeza y en la que luego él se gira… Cuando vi la repetición me sentí un poco mal por él, hacía mucho tiempo que no la hacía y le tocó. Pero estuvo bien.
Oh no, Aday Mara didn't have to do Robbie Avila like this. 😭
— theScore (@theScore) March 21, 2026
(🎥: @MarchMadnessMBB)pic.twitter.com/uOKh4gYqDR
Es un pívot intimidador, que acaba muchas jugadas por encima del aro y también es un gran pasador. ¿Qué prefiere, un tapón, un mate o una asistencia?
Poner tapones me mola. Pero diría que un pase… Una canasta te hace feliz a ti, dar una asistencia hace felices a dos jugadores. Así que diría que una buena asistencia.
Chus Mateo estuvo en la Final Four, ¿tiene ganas de jugar ya con la Selección absoluta?
Sí, jugar con España es un honor y lo quiero hacer cuanto antes. Pero hay que mirar que pasa este verano, que todavía no sé al cien por cien lo que voy a hacer. Pero sí, he hablado con Chus y tengo ganas de ir con la Selección.
¿En qué jugadores se fija más para aprender de ellos?
Sobre todo, los Júnior de Oro de la Selección, y más en la gente grande: Pau Gasol, Marc, también Jokic… incluso vídeos de Sabonis padre. Me gusta mucho cómo jugaba. Intento ver cómo hacían las cosas y si puedo aprender de ellos.
¿Es cierto que a los pívots tan grandes como usted les pegan más las defensas rivales o es un tópico?
Sí. Los pívots más pequeños y más fuertes tienen que buscar formas de pararte porque no tienen tu altura. Igual te dan en las piernas, en las rodillas, o se meten por debajo de i para que te cueste moverte, para que no puedas jugar rápido. Pegar más puede ser una táctica para ellos, sí.
Se habla mucho de cuánto desarrollará su tiro exterior, ¿lo trabaja mucho en los entrenamientos?
Sí, lo he entrenado toda la temporada y en verano bastante también, aunque tampoco me voy a obsesionar con la necesidad de tirar ahora un montón de triples. Siempre está bien que tengas esa posibilidad, pero siempre buscaré la jugada que sea mejor. Igual en vez de tirar sigo la acción, pongo un bloqueo e intento sacar algo de ahí. No me obsesiona. Sé que puedo tirar, que puedo meter. Pero haré lo que el entrenador me pida y lo que sea mejor para el equipo.
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