NBA

Desastre total en los Bucks

El equipo de Doc Rivers no quiere que Giannis Antetokounmpo vuelva a jugar esta temporada. Sin embargo, el griego está en desacuerdo con la decisión de la franquicia. La tensión en Milwaukee es máxima.

MIAMI, FLORIDA - MARCH 12: Giannis Antetokounmpo #34 of the Milwaukee Bucks looks on against the Miami Heat during the first quarter at Kaseya Center on March 12, 2026 in Miami, Florida. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this photograph, User is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement.   Tomas Diniz Santos/Getty Images/AFP (Photo by Tomas Diniz Santos / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)
TOMAS DINIZ SANTOS
Actualizado a

Medio siglo. Ese es el tiempo que los aficionados de Milwaukee tardaron en ver un anillo del equipo de baloncesto de su ciudad desde el anterior; 1971 y 2021. El último vestigio de grandeza de los Bucks surgió de un proyecto construido desde el draft alrededor de dos piedras angulares, Giannis Antetokounmpo y Khris Middleton. Tras casi una década trabajando en una forja a fuego lento formaron algo que culminó en el mayor éxito; tan legendario como inesperado. Los Bucks lo habían hecho, se impusieron a todas las leyes y se coronaron como los reyes del deporte, hace tan solo cinco años. Sin embargo, en lugar de suponer un punto de partida para algo más grande, ha ocurrido todo lo contrario, una caída sin precedentes, y una que no solo está siendo larga, sino absolutamente vertical; el desastre ha invadido Milwaukee por completo.

El año después de la gloria, Giannis y los suyos cayeron en Semifinales de Conferencia ante unos Celtics hambrientos tras siete largos partidos; hay pocas cosas más difíciles que ganar dos anillos seguidos. Pero fue en la temporada 2023-24 se empezó a acabar la paciencia en todos lados. Después de ganar la conferencia en temporada regular y perder de forma aberrante (1-4) en primera ronda ante los Heat, Mike Budenholzer fue destituido del banquillo; en su lugar llegó Adrian Griffin. Lo curioso de este movimiento es que, Antetokounmpo, quien impulsó la contratación del nuevo técnico, presionó para su destitución cuando el equipo iba 30-13 al comienzo de la siguiente campaña. Y en Milwaukee aterrizó Doc Rivers, un entrenador tan laureado como repleto de fracasos. Con Doc en el banquillo, la cosa no cambió demasiado: 49-33 en temporada regular (terceros de conferencia) y vacaciones tras la primera ronda de la postemporada; (2-4 ante los Pacers). Normalmente la repetición (cuando se trata de algo negativo) causa fatiga, pero en los Bucks la decepción se ha vuelto la norma; la temporada pasada volvió a ser un calco de la anterior: 48-33 y derrota en primera ronda ante Inidana, esta vez por 1-4; un nuevo colapso.

Un abismo sin fondo

En la presente campaña, el desastre se ha consumado del todo. Los Bucks cerraron un ciclo: rompieron su relación con Khris Middleton, al que traspasaron por Kyle Kuzma hace algo más de un año, y Damian Lillard firmó un divorcio forzado este verano. Además de estas dos, todas las decisiones difíciles de los últimos años se ido acumulando hasta que han llegado las facturas. El resultado: un equipo inconsistente y carente en todas las facetas del juego. Esta temporada, ya han perdido en ocho ocasiones por 25 o más puntos, un récord histórico en la franquicia. No se puede olvidar que hace tan solo seis temporadas este equipo se coronó como campeón tras 50 años, con un núcleo estructural potentísimo que invitaba a soñar en grande. Pero el proyecto naufragó; las piezas dejaron de encajar y la torre se fue cayendo poco a poco hasta hoy, donde la franquicia ha tocado fondo por completo.

Tampoco las lesiones han sido benevolentes con los de Doc Rivers: tanto Antetokounmpo como Kevin Porter Jr. se han perdido muchos partidos esta temporada (solo han jugado 36 y 38 respectivamente). No ayuda que el resto del equipo sea absolutamente incompetente, pero ni siquiera con ambos jugadores en pista han encontrado ningún tipo de consistencia en su juego. Durante este mes de marzo, son el peor equipo en +/- acumulado de toda la NBA. Obviamente, en cualquier otro equipo y situación, el entrenador llevaría ya mucho tiempo destituido, pero en este caso las cosas son diferentes. Los Bucks no han sabido deshacerse de Rivers, ni siquiera después de sufrir una crisis tras otra bajo su mando.

Tras la reciente vuela de la larga lesión de Giannis, y cuando parecía que surgía un gran debate: tankear o ir a por los playoffs, se ha producido un giro dramático de los acontecimientos. El griego, tan solo seis partidos después de su vuelta, ha sufrido su quinta lesión de la temporada; un auténtico calvario. Según ha confirmado Doc Rivers, su rodilla carece de daño estructural, pero con tan solo 14 partidos por delante y los playoffs en un horizonte tan lejano que parece irreal, la franquicia ha apostado por alejar a Giannis de las pistas por el resto de la temporada. Sin embargo, la tensión acumulada se ha desatado; guerra servida. El griego está en contra de la decisión de su equipo, y planea volver a jugar en cuanto se recupere, que no parece dentro de mucho tiempo. Entonces, con un desacuerdo y una falta de entendimiento tan grande entre las dos partes, ¿hacia donde navega este barco a la deriva?

Es difícil imaginarse a un equipo con uno de los mejores jugadores del mundo perdiendo partidos a propósito, sobre todo cuando promedia 27,5 puntos, 10 rebotes y 5,5 asistencias por partido; números de MVP. Sin embargó, la situación es extrema, y si hay una razón por la que tanking existe, es precisamente porque es una buena estrategia a largo plazo; los Bucks tienen entre muy pocas y ninguna posibilidad de llegar lejos en la postemporada. Tim MacMahon, periodista de la ESPN, dejó muy clara su visión hace unos días: “no van a ganar ni un solo partido de playoffs. No les sirve de nada llegar ahí”.

Además, los Bucks pueden lograr un pick muy alto en el próximo draft. En 2020 se produjo un intercambio de elecciones durante el traspaso de Jrue Holiday entre Bucks y Pelicans, y las cosas han quedado de la siguiente manera: si los de Nueva Orleans quedan en la parte más baja de la clasifiación (todo apunta a ello) los Bucks podrían obtener su mejor elección en más de 10 años. El problema de esta operación llega con la irrupción de los Hawks, que se han hecho con el pick de los Pelicans. La elección más alta entre ambas será de los de Atlanta, que son el mayor beneficiado de todo este entramado. Por su parte, a los Bucks, que no pueden elegir, les caerá la elección más desfavorable de las dos. Es decir, si los Bucks ganan la lotería y se hacen con la primera elección, y los Pelicans caen en la tercera, la intercambiarán y la primera elección será de los Hawks. Aun así, los de Milwaukee aún cuentan con su propio pick, por lo que tanking sigue siendo una opción muy jugosa, y la que ahora mismo que parece la única. El objetivo, inciar un proyecto de futuro tras la que parece una inminente salida de Giannis, o para usar dicha elección en un traspaso por una estrella si realmente quieren que el griego se quede, aunque ahora mismo parece algo muy difícil. Un desastre total, y demasiadas incógnitas para las que hay (al menos de momento) muy pocas respuestas.

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