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NBA

Los Mavs se hartaron de Grant Williams

El fichaje estratégico del verano solo ha durado unos meses en el equipo de Doncic y Kyrie. Según Tim MacMahon, las razones no han sido solo deportivas.

Actualizado a
Grant Williams defiende a Mikal Bridges en el Nets-Mavericks jugado en Brooklyn.
Angel ColmenaresEFE

Los Mavericks, de eso no hay duda, no se quedaron quietos. La franquicia sabe que maneja el capital más difícil de conseguir, el clave: un jugador generacional, absolutamente diferencial y que todavía podría ni haber llegado a su prime (cumple 25 años en unos días). Luka Doncic lleva desde 2018 en Dallas, ha sido cinco veces all star y ha entrado cuatro en el Mejor Quinteto (si no pasa nada raro, serán cinco en unos meses). Pero a nivel colectivo, lo único que han rascado los Mavs con él ha sido la final del Oeste de 2022, en la que apenas tuvieron opciones contra los Warriors (4-1) y a la que siguió un año que terminó siendo espantoso, fuera incluso del play in y en medio de un tanking descarado para salvaguardar un pick de primera ronda que dependía de ser top 10 para no irse a los Knicks.

Así que los Mavs, que ya tienen a Doncic, le dan vueltas a cómo hacer un aspirante con galones al anillo de campeón. Que no es fácil, ni siquiera cuando cuentas con el base esloveno como punto de partida. Los equipos saben que tienen que aprovechar cada oportunidad, también que una súper estrella no se queda eternamente en un equipo en el que lo normal es no poder aspirar a ser campeón. Doncic amplió su contrato rookie (cinco años y más de 200 millones de dólares), un voto de confianza al equipo (y una oportunidad única de asegurarse su primer contrato gigantesco), que sin embargo no está lejos de sentir la siguiente cuenta atrás. Doncic tiene contrato asegurado hasta 2027, pero la última temporada (2026-27) parte de una player option que podría no ejecutar para ser agente libre en 2026. Así que en poco más de un año podría estar a un año de salir al mercado. Y si las cosas no van de verdad bien…

El último paso en falso en el mercado

Hasta ahora, los Mavs lo han intentado. Sin mucha suerte, con errores garrafales (por encima de todos, la no renovación de Jalen Brunson) y movimientos de riesgo o perfil demasiado bajo: Christian Wood, Delon Wright, JaVale McGee, Josh Richardson… la pasada temporada lanzaron un all in por Kyrie Irving, así que (se piense lo que se piense del base) ya parten de una pareja de estrellas en el juego exterior. Rodearlas no está siendo asunto sencillo y la última pifia ha sido Grant Williams, que salió de los Celtics con vitola de secundario competitivo y de posibilidades pero que ha sido un desastre en los Mavs: 8,1 puntos y 3,6 rebotes por partido sin la intensidad defensiva que se esperaba que aportara. Llegó a través de un sign and trade que en el que los Mavs dieron un derecho a intercambiar su primera ronda de 2030 a los Spurs y firmaron al ala-pívot un contrato de cuatro años y 54 millones de dólares.

Pero la cosa ha ido tan mal que el experimento solo ha durado unos meses: Williams se fue a Charlotte Hornets en el traspaso por PJ Washington, que es el que llega ahora a Dallas junto a Daniel Gafford (pívot que estaba en los Wizards) para reforzar la débil rotación interior del equipo que dirige (más días mal que bien) Jason Kidd. Gafford es un buen pívot suplente y Washington es un cuatro de muchas posibilidades que todavía no ha explotado en la NBA (número 12 del draft en 2019). Los Mavs son mejores, más completos y profundos, que antes del cierre del mercado. Pero se han quedado sin control de ninguna de sus primeras rondas entre 2027 y 2030. Es decir, cuando Doncic podría haberse ido (en el peor escenario posible) o cuando el esloveno necesitaría pruebas de que se van a hacer movimientos ambiciosos para volver a comprometerse a largo plazo con la franquicia. Mala cosa para el futuro y un salto adelante en el presente que es valorable, pero que probablemente no sea suficiente para entrar de verdad en el nivel de los grandes aspirantes al anillo.

Un asunto más allá de lo deportivo

Para hacerse con Gafford, los Mavs tuvieron que obtener una primera ronda de 2024 que sacaron de los Thunder a cambio de dar a los de OKC un intercambio de su pick de 2028. Para quedarse con Williams, los Hornets recibieron la primera ronda de 2027 con una protección ligerísima (top 2). Si se suma lo que costó Williams y lo que ha costado cambiarlo por Washington, el saldo final es perder el control de dos picks, entregado el de 2027 y pendiente de intercambio el de 2030.

Los Mavs, quedó claro, no querían dar más tiempo a Gran Williams, habían perdido la confianza totalmente en un refuerzo que consideraron clave en verano. Y según Tim MacMahon, periodista de ESPN, las razones no eran solo deportivas: “Dieron el intercambio de su primera ronda de 2030 y se deshicieron de él en cuanto pudieron. Era lo que querían hacer a toda costa. No se trataba solo de hacerse con PJ Washington, querían que Grant Williams saliera del equipo lo antes posible. Encajó mal con mucha gente, incluso recientemente dejó de usar el modelo de zapatillas de Luka Doncic y empezó a usar las de Jayson Tatum”.