¿La Final Four es una obligación? “No, un grandísimo éxito”
Sergio Scariolo ha hablado en la previa del comienzo del playoff ante el Hapoel. Pide la presencia de los abonados. La plantilla, al completo.


El Madrid arranca este miércoles el playoff de cuartos de la Euroliga ante el Hapoel Tel Aviv, un primer asalto (20:45, Movistar+ Deportes) al que podrán asistir solo los abonados del equipo de baloncesto, que son casi 8.000. Sergio Scariolo atendió a los medios en la previa después del entrenamiento y dispone del equipo al completo.
Antes de comenzar la rueda de prensa, el entrenador italiano recordó la figura del histórico Moncho Monsalve, que ha fallecido este martes. Exjugador del Real Madrid y con una larga carrera en los banquillos: “Quiero mandar un gran abrazo a la familia de Moncho Monsalve, un día triste, porque me sentía muy unido a él. Un gran madridista que estuvo cuatro temporadas en el club, donde ganó nueve títulos, tres Copas de Europa. Una figura muy grande de nuestro baloncesto en los últimos 50 años y algo más. Era un apasionado del juego y estaba con nosotros en las concentraciones de la Selección, me llamaba, me daba la lata, me mandaba mensajes, quería saber… Todos esos recuerdos son dulces y su fallecimiento, amargo”.
Scariolo: “No pasa a menudo enfrentarse a un equipo con un presupuesto real superior al tuyo”
La valoración de la eliminatoria.
Respecto al partido de este miércoles, lo primero es reiterar el llamamiento a nuestros abonados para que estén todos los posibles en el Movistar Arena, aunque haya alguna incomodidad previa en la entrada (revisión y comprobación de los abonos con el DNI y las autorizaciones en caso de cesión, requisito para acceder al Palacio). Que hagan notar a los jugadores, tras una extraordinaria temporada en casa en la Euroliga, su apoyo y contribución. Habrá sufrimiento por el nivel altísimo del rival.
Desde el inicio de la temporada ha hecho hincapié en las rotaciones para que el equipo llegara bien a este momento, ¿cómo está el Madrid?
Sí, es verdad. Sabemos que esto tiene un coste, sobre todo en los meses iniciales. El equipo va tomando forma e identidad y llegamos bien. Eso no quiere decir que no haya obstáculos, sino que podemos superarlos. No hay ninguna razón para confiarnos. No pasa a menudo, cuando estás en el Real Madrid, que tengas que jugar contra un equipo con un presupuesto real superior al tuyo. Algo que te hace entender el nivel del adversario. Ninguna confianza en el mal sentido de la palabra, pero mucha confianza en que podemos jugar muy bien al baloncesto, en equipo, como hemos hecho en los últimos cuatro o cinco meses.
¿Hubiera preferido jugar contra otro rival por los condicionantes que tiene enfrentarse al Hapoel?
Soy muy pragmático. No tiene sentido mirar hacia atrás. Cuando acabas entre los ocho primeros, y más en esta Euroliga con 38 jornadas y donde han crecido los equipos de alto nivel e inversión, cualquier rival es un grandísimo equipo. No he mirado tanto los posibles adversarios.
La temporada ha sido compleja con los equipos de Israel. ¿Qué cosas cree que tienen que cambiar para la próxima temporada?
Estaré encantado de contestar cuando termine la temporada, pero ahora estamos metidos en la eliminatoria. Cada uno tiene en su cabeza una consideración, pero ahora no viene a cuento: la parte deportiva es preponderante. Yo estoy en eso. Arriba (en los despachos) hay gente que sí se centra en la política.
¿Estar en la Final Four es una obligación?
No, un grandísimo éxito.
Dada la igualdad, ¿la clave está en no errar en los básicos: rebotes, pérdidas…?
Eso siempre ayuda, pero delante está un equipo al que si defiendes normal, con el talento anotador que tiene y su capacidad en el uno contra uno y el bloqueo y continuación, probablemente no tengas posibilidades de ganar. La defensa debe ser sobresaliente ante situaciones en las que son extremadamente buenos. Y tienen muchos jugadores que lo son, puedes centrarte en un emparejamiento y hay tres más que son letales. La clave defensiva es no descubrir demasiado la manta para tapar sus fortalezas en el perímetro.
De los otros siete equipos en el playoff le han ganado los dos enfrentamientos al Fenerbahçe y al Hapoel. ¿Le dice eso algo para este enfrentamiento? ¿Puede haber alguna sorpresa respecto a la fase regular?
El partido de ida fue muy igualado, resuelto al final y que pudo ganar cualquiera, pero jugamos con autoridad y personalidad fuera de casa. Y la vuelta fue algo atípico (sin público, además). Jugamos un grandísimo encuentro, pero al rival le faltó un poco, quizá de energía, fuerza… En principio, es muy difícil esperar sorpresas. La idea de un equipo cuando llega a abril o mayo no cambia. Los dos, claro, tendremos planes alternativos que sacaremos a lo largo de la eliminatoria. Ahí, honestamente, nos encontramos bien tradicionalmente a lo largo de la trayectoria de todos estos años, pero hablamos de un rival tácticamente muy rico, con un gran entrenador y jugadores con un nivel de experiencia tremendo y una excelente inteligencia para el baloncesto. Ellos también pueden sacar algo a su favor, no solo hay que pensar en sacar tú algo para fastidiarles. Podemos tener una idea más o menos.
¿Cómo cree que puede acabar la reunión de la Euroliga con la NBA?
Es un momento políticamente muy importante, pero afrontamos ahora un momento tan trascendente de la temporada que no queremos desviarnos. El augurio de todo el mundo es que se pueda llegar a un entendimiento para armonizar las fuerzas y mejorar todo lo mejorable de nuestro baloncesto europeo a nivel de clubes, que está a un nivel muy alto.
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